Diego Matamoros se ha sincerado como nunca. El hijo de Kiko Matamoros ha compartido una fotografía en sus redes sociales donde ha mostrado cómo se encuentra su torso después de las múltiples cirugías a las que ha sido sometido desde que le fuera diagnosticada su enfermedad. Y es que por primera vez ha compartido todos los detalles de cómo se encuentra, de su estado físico y, también, de su estado de salud mental.
"Hoy os voy a contar ciertas cosas que creo que deberían darle más contexto a todo, y que mi círculo más cercano conoce pero que todavía no había querido hablar", ha explicado en un texto amplio con el que ha querido confesarse ante todos: sus seguidores y sus haters.
En una extensa confesión, Diego Matamoros ha confesado que 2020 le marcó y le hizo cambiar radicalmente la forma de pensar. "Me relacionaba con un tipo de gente que ya no me movería ni muerto", ha desvelado, "no mostraba lo que pensaba por 'miedo' a no entrar dentro del círculo del canon que me había montado". Esto le llevó a someterse a una lipoescultura e incluso a tomar anabolizantes, que le han conllevado efectos secundarios.
El gran cambio de Diego Matamoros: "He tenido varios problemas"
El hijo de Kiko Matamoros ha dejado claro que "hace tiempo" que cambió su forma de pensar alejándose de este tipo de vida para volver a "un físico más natura, una vida sin 'trampas'". "No me escondo, ni lo juzgo, ya que he sido parte de ello y mi círculo más cercano sigue haciéndolo. No miro hacia otro lado, simplemente no lo quiero más para mí", ha explicado.
"En este año he tenido varios problemas", ha relatado Diego Matamoros, "una caída con mis lobos en el monte que me ha hecho estar tres meses sin poder entrenar porque tuve un hombro lesionado mucho tiempo, luego unos problemas de salud con mis pulmones, y luego sumado a una lesión crónica/degenerativa que tengo en la espalda que hace que cada día sea más complicado hacer deporte, andar o hacer la vida que tenía antes, pero eso, no me quita la sonrisa con la que me levanto cada día a pesar de los dolores que pueda conllevar, bien lo sabe mi círculo más cercano".
A estos problemas se le ha sumado una ginecomastia "por uso de anabolizantes durante años y con el paso del tiempo ha ido empeorando (mi última vez fue en 2020) pero todo tiene un peaje, y este fue uno de ellos".
El gran mensaje de Diego Matamoros
En este sentido, Diego Matamoros ha querido ahondar sobre todo en las críticas que ha recibido por sus cambios físicos durante los últimos años. Críticas muy dolorosas que calificado como "bastante graves": "es el “Body Shaming” o lo que es lo mismo: criticar, burlarse o humillar a una persona por su aspecto físico".
Además de las críticas que recibía a través de comentarios, Diego ha revelado que ha visto su imagen colgada en redes con fines incluso económicos: "incluso usáis mi imagen para reíros o sentiros por encima, o peor aún, vendéis un “método” para mejorar vuestro físico, vendiendo humo a costa de los demás". Prácticas que ha criticado.
En cuanto a quienes sufren este tipo de críticas, Diego Matamoros ha enviado un profundo mensaje. "No tengas miedo a exponerte, no tengas reparo en mostrarte y que nadie te humille, confía en ti. No os dejéis humillar por nadie, menos en una red social, cada uno tiene un cuerpo, una situación personal, y la vida no es esto, es lo que hay fuera".













