El 'nordic noir' es un género de culto dentro de la novela negra. En España se empezó a popularizar gracias al éxito de Stieg Larsson con su trilogía de 'Los hombres que no amaban a las mujeres', pero hay autores que me han enganchado todavía más, como Arnaldur Indriðason o Henning Mankell. Pero el libro que te quiero recomendar es concretamente de una escritora que ya es considerada como la maestra del thriller. Esta es la primera novela de una serie que llevaba tiempo llamándome la atención. Mi hermana me lo lleva recomendando desde que llegó a España en 2007, pero siempre había apostado por otras novelas como este thriller de 278 páginas ambientado en pleno centro de Madrid o esta misteriosa novela negra de solo 272 páginas y ambientada en Oxford.
Lo que me convenció definitivamente fue que mi club de lectura eligió este título como lectura para junio. ¿La buena noticia? ¡Me ha encantado! ¿La mala noticia? Ahora hay diez novelas en esta serie, así que tengo mucho que ponerme al día.
El punto de inicio de una de las sagas de novela negra más vendidas en el mundo
'La princesa de hielo', de Camilla Läckberg, apareció muchas veces en mi búsqueda de buenos ejemplos del género que merecieran la pena leer. Ambientada en la pintoresca localidad sueca de Fjällbacka, la serie comienza cuando un anciano vecino del pueblo descubre un cadáver en la casa de la que se encarga como conserje. Presa del pánico y la conmoción, sale a la calle, donde pide ayuda a Erica Falck. Ella sabe de inmediato que el cadáver es el de su amiga de la infancia, Alexandra. Todo parece indicar que, a pesar de su feliz matrimonio y su exitosa carrera profesional, se ha suicidado.
Erica ha regresado temporalmente a Fjällbacka para resolver los asuntos de sus padres, que han fallecido recientemente en un accidente de coche. A sus treinta y cinco años, está soltera y es una escritora que ha publicado varias biografías, aunque su último libro le está planteando un reto. Está contenta de haber vuelto al pueblo donde creció y apenas echa de menos su piso de Estocolmo. Anna, la hermana menor de Erica, vive cerca. Está casada con un hombre maltratador y controlador y tiene dos hijos pequeños. Lucas, el marido de Anna, quiere vender la casa familiar y Anna se muestra dócil ante su voluntad. Erica se opone rotundamente a la venta de la casa de sus padres. Para ella, ese lugar alberga muchos recuerdos felices, por no mencionar que es muy valiosa y tiene unas vistas impresionantes del mar y de las islas de los alrededores.
Al comenzar la investigación sobre el suicidio de Alex, Erica se reencuentra con otro amigo de la infancia, Patrik Hedström. Patrik es ahora policía y se ha divorciado recientemente. Ambos se sienten inmediatamente atraídos el uno por el otro. La investigación pasa rápidamente de ser un caso de suicidio a uno de asesinato, y Patrik recurre a la ayuda de Erica para resolver el caso. Se trata de un pueblo pequeño y tanto Patrik como Erica conocen a la mayoría de los vecinos. La autopsia ha revelado que Alex estaba embarazada de tres meses en el momento de su muerte.
El motivo por el que 'La princesa de hielo' es una novela perfecta para leer en vacaciones
'La princesa de hielo' funciona muy bien como lectura de vacaciones porque no exige entrar en una saga ya empezada ni conocer nada del universo de Camilla Läckberg. Al contrario: este es el punto de partida. Aquí aparecen por primera vez Erica Falck y Patrik Hedström. Para mí, el problema fue que algunas partes de 'La princesa de hielo' parecen muy anticuadas (se escribió en 2003). Las constantes referencias de Erica a su peso y la forma en que se describe a la mayoría de los personajes femeninos en lo que respecta a su atractivo me resultaron realmente molestas. La actitud general hacia las mujeres también es bastante deficiente, aunque interpreté esto como un reflejo de la mentalidad propia de un pueblo pequeño en el que se desarrolla la historia.
Otra observación que tengo es que 'La princesa de hielo' parece una serie de Netflix; con esto quiero decir que se nos ofrece una visión más profunda de la mayoría de los personajes que aparecen, incluso de los secundarios. A pesar de que hay demasiados clichés y estereotipos anticuados, entiendo por qué se la considera un gran ejemplo del noir nórdico. Si queréis seguir explorando el género, vuestro siguiente paso debería ser 'El muñeco de nieve', de Jo Nesbø. O si no os convence del todo, esta desconocida novela negra escandinava está a la altura de los mejores libros de Stieg Larsson y Camilla Läckberg.
'La princesa de hielo' avanza a su propio ritmo, sin prisas pero sin resultar aburrida, aunque sin duda es más lenta que las novelas de misterio y suspense habituales. Es una lectura agradable, con algunas ideas y momentos ingeniosos: nada excepcional, en ningún sentido, pero una buena lectura para pasar el verano. Y, si te engancha, tiene otro atractivo añadido: después de 'La princesa de hielo' queda toda una saga por delante.













