Venezuela atraviesa uno de los momentos más duros de los últimos años. Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 están dejado un balance devastador: al menos 920 muertos, cinco de ellos españoles, y 3.360 heridos, según las últimas cifras difundidas por las autoridades, y que aumenta a cada momento. El país ha recibido a más de 1.600 rescatistas internacionales para ayudar en la búsqueda de supervivientes y atender a las víctimas.
Una tragedia que se vive con especial dolor entre los venezolanos que residen fuera del país. Entre ellos, Fabiola Martínez y Aurelio Manzano, que han compartido públicamente cómo están afrontando estas horas de angustia, incertidumbre y mucho miedo por sus familiares y compatriotas.
Fabiola Martínez no ha podido contener la emoción en ‘El Show de Paz’. Al ser preguntada por la situación de Venezuela, la modelo ha reconocido que está siendo un golpe muy duro para ella, y no podía evitar romperse al ser preguntada por su familia. Aunque su familia más cercana se encuentra bien, no ha podido evitar la lágrima. “Está siendo un momento muy difícil y no te miento que he pasado un par de días de bajón”, ha confesado.
Visiblemente afectada, Fabiola ha explicado que la distancia hace todavía más dolorosa la situación. “Mi familia está aquí bien, pero estamos allí con el corazón debajo de esos escombros esperando que alguien nos saque de ese infierno”, ha dicho, resumiendo en una frase el sentimiento de miles de venezolanos que hoy miran a su país con el alma encogida.
La hermana de Aurelio Manzano, sufrió los terremotos de Venezuela
También Aurelio Manzano ha hablado de la situación en ‘Fiesta’. El periodista ha contado que ha podido contactar con su hermana, que se encuentra bien, aunque vive en una de las zonas donde más se están notando las réplicas. “Gracias a Dios está bien porque su edificio no se derrumbó, pero es donde más está sufriendo las réplicas”, ha explicado.
Aurelio también ha compartido un gesto que refleja la solidaridad que está naciendo en mitad del desastre. Su hermana le contó que iba a cocinar para los vecinos de La Guaira, una de las zonas más golpeadas, donde muchas personas necesitan ayuda urgente.
Mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj, Fabiola y Aurelio han puesto rostro y voz al dolor de una comunidad que, desde la distancia, sigue pendiente de cada llamada, cada noticia y cada esperanza entre los escombros.















