Luna Serrat (29) está a punto de convertirse en mamá primeriza de niñas mellizas junto al futbolista Dani Ceballos (29), pero su camino hasta el momento del parto no está siendo precisamente un camino de rosas. A pesar de que tener un bebé —o, en su caso, dos— debería ser una experiencia dulce y bonita, desde que el pasado marzo la nieta del cantante Joan Manuel Serrat anunciase que iba a ser mamá, su gestación, que fue diagnosticada por los doctores como de alto riesgo, ha estado cuajada de visitas al hospital, mareos, náuseas, anemia y hasta pérdidas de memoria o una caída que le preocupó mucho el pasado mes de mayo. "Las niñas están estupendamente, pero yo llevo seis meses y medio sintiéndome hecha polvo", confesó durante uno de sus últimos pasos por el médico, por lo que con razón, ahora que está a punto de dar a luz, ha vuelto a sincerarse sobre todos los problemas que le han hecho vivir asustada estos 9 meses: "No me gusta vivir con tantos miedos".

La hija de Queco Serrat —primogénito de Joan Manuel— hará abuelo en breve a su padre, y bisabuelo al intérprete de 'Mediterráneo', de 82 años. La joven y su chico no han querido desvelar todavía los nombres elegidos para sus hijas, pero lo que sí hemos conocido durante estos meses ha sido cómo ha vivido ella la gestación gracias a sus posts en redes sociales, y no ha sido fácil. "Por aquí seguimos siendo 3 cuerpos en uno, y yo ya no aguanto más", escribía este pasado domingo en una nueva publicación en Instagram, en la que 'presumía' de una pesada tripa.

"Cuanto más cerca estoy de ser madre, más miedo me da todo. Es una sensación muy difícil de explicar. Me da miedo ir en coche, caerme... en cada ecografía entro llorando hasta que escucho los dos corazones... Y algo parecido me pasa con su intimidad. También es verdad que ha sido un embarazo de alto riesgo desde el principio y llevamos nueve meses viviendo todo con algo de miedo. Supongo que eso también ha hecho que nuestro instinto de protección se haya multiplicado", comenzaba explicando.

Luna Serrat: "Me da miedo hasta que sigan dentro de la tripa. Solo quiero que salgan ya"

Luna ha querido también desvelar a sus más de 90.000 seguidores por qué no ha dicho aún los nombres escogidos. Una decisión derivada de ese miedo con el que ha llevado todo el embarazo: "Sé que detrás de esta pantalla hay muchísima gente maravillosa y que las intenciones por lo general son buenas, pero es que todavía no conocemos a nuestras hijas, no las hemos visto ni las hemos podido abrazar, y compartir cosas sobre ellas tan pronto me cuesta. Me cuesta contaros sus nombres, decir en qué semana estoy o enseñaros su habitación. No es algo racional, es un instinto de protección que no esperaba sentir con tanta intensidad. De hecho, me da miedo hasta que sigan dentro de la tripa. Solo quiero que salgan ya, que estén fuera con nosotros, ver que están sanas y poder protegerlas. Quizá cuando nazcan, las tenga por fin conmigo, sienta que ha llegado el momento de compartir más cosas o quizá no. Todavía no lo sabemos", razonaba.

"Solo quería que lo supierais porque me lo preguntáis siempre con muchísimo cariño y no quiero que penséis que no respondo porque no me apetece. Es simplemente que las siento tan pequeñas, tan frágiles y tan indefensas, que ahora mismo no me nace exponer nada de ellas. Ojalá se me pase con el tiempo porque no me gusta vivir con tantos miedos, aunque supongo que ahora mismo forman parte de este momento", ha zanjado su comunicado.