El Mundial 2026 está dejando muchas anécdotas, pero hay una que ha llamado bastante la atención. Sobre todo ha sorprendido a los seguidores de Lamine Yamal. Si hay algo que caracteriza al joven es que es muy familiar. En muchos eventos, el futbolista acude acompañado de sus progenitores y de la estrella de su casa y ya de todo el panorama nacional, su hermano Keyne. Aunque los progenitores del joven están separados, sí que muestran una relación cordial delante de las cámaras. Algo que Lamine agradecerá, ya que ya tiene bastante con las excentricidades de su padre.
Mounir Nasraoui es un hombre que ya se ha encargado él mismo de ser bien recordado con el padre de Lamine Yamal. Por eso ha llamado muchísimo la atención la ausencia en este mundial. El resto de familiares del jugador de la selección española sí que se encuentran con el joven. Madre, hermano, novia... Pero falta su progenitor.
Según personas de su entorno de Lamine, el motivo de la ausencia de Mounir está relacionado con un problema de salud con el que convive desde hace tiempo y que él mismo ha reconocido públicamente: la epilepsia. El propio Mounir habló de ello en una conversación que mantuvo con un hostelero de Mataró, localidad en la que reside: "No sé si podré ir para allá, como tengo el problema de la epilepsia...", le confesó cuando le preguntó si viajaría para seguir el Mundial junto a su hijo. Pese a ello, no duda en mostrar su apoyo desde el sofá de su casa en Barcelona, donde visiona cada uno de los partidos que disputa España.
La epilepsia es un trastorno neurológico que afecta a la actividad eléctrica del cerebro y puede provocar crisis de distinta intensidad. Aunque muchas personas la asocian únicamente a las convulsiones, lo cierto es que existen diferentes tipos de episodios y los síntomas pueden ir desde pérdidas momentáneas de conciencia hasta movimientos involuntarios, rigidez muscular, confusión o alteraciones de la percepción.













