La final del Mundial 2026 entre España y Argentina tiene una imagen que parece escrita antes de tiempo y que hemos visto muchas veces sin darnos cuenta de que era una premonición de lo que va a pasar el próximo 19 de julio en la final del Mundial 2026. En la fotografía, tomada en 2007 para una campaña solidaria vinculada a UNICEF, la Fundación FC Barcelona y el diario Sport, ha vuelto a hacerse viral ahora que ambos se verán las caras este domingo con el título mundial en juego. La escena es conocida, pero el contexto actual le da otro significado. Messi tenía entonces 20 años y ya empezaba a convertirse en una estrella del Barça. Lamine Yamal tenía apenas unos meses y nadie podía imaginar que aquel bebé acabaría siendo, casi dos décadas después, una de las grandes figuras de España, heredero del dorsal 10 azulgrana y rival del propio Messi en una final del Mundial.

La fotografía fue tomada por Joan Monfort en los vestuarios del Camp Nou. Formaba parte de un calendario benéfico del diario Sport realizado en colaboración con la Fundación FC Barcelona y UNICEF, dentro de una campaña en la que participaron varias familias. Los padres de Lamine Yamal acudieron con su hijo después de ser seleccionados para aquella sesión solidaria. Lo que entonces fue una imagen tierna más dentro de un proyecto benéfico se ha convertido hoy en una de las fotografías más simbólicas del fútbol reciente.

La foto solidaria de Messi y Lamine Yamal que parecía una anécdota

lamine yamal
Anadolu//Getty Images

La imagen muestra a Messi bañando al pequeño Lamine, acompañado por Sheila Ebana, madre del futbolista español. Durante años, aquella fotografía pasó prácticamente desapercibida. Volvió a circular con fuerza en 2024, cuando el padre de Lamine Yamal la compartió en Instagram con una frase que ahora suena todavía más llamativa: "El comienzo de dos leyendas". Desde entonces, muchos aficionados han visto en la imagen algo más que una casualidad. El propio Joan Monfort ha explicado en diferentes entrevistas cómo se produjo la sesión. La imagen no fue un montaje ni una recreación posterior, aunque su carga simbólica ha hecho que muchas personas llegaran a preguntarse si era real. UNICEF España confirmó en 2024 que la foto existía y que formaba parte de aquella colaboración solidaria de 2007 con la Fundación del FC Barcelona y Sport.

Ahora, la fotografía vuelve a circular porque España y Argentina se enfrentarán este domingo en la final del Mundial 2026, una cita que enfrenta al campeón del mundo argentino y a una selección española impulsada por una nueva generación de futbolistas liderado por un Luis de la Fuente, que basa parte de su estrategia en este libro.

El paralelismo es inevitable. Los dos crecieron vinculados al Barça, los dos son zurdos, los dos han jugado con una naturalidad poco común desde muy jóvenes y los dos han cargado con comparaciones enormes desde adolescentes. Messi construyó su leyenda en el Camp Nou antes de liderar a Argentina hacia el Mundial. Lamine Yamal, que sufrió un intento de robo en su casa esta semana, ha explotado en el mismo club y llega a la final con España como uno de los talentos más determinantes del torneo.

La foto también habla del paso del tiempo en el fútbol y recuerda a las celebraciones que ahora hace su hermano Keyne. En 2007, Messi era el joven prodigio que empezaba a quedarse con el equipo que todavía lideraban otros nombres. Lamine era un bebé en brazos de su madre. Diecinueve años después, uno llega a la final como una leyenda que busca agrandar todavía más su historia con Argentina, aunque el psicólogo Andrés Montero pide que no se le trate como a una estrella; el otro, como el símbolo de una España que ya mira al futuro sin complejos. Este domingo, aquella imagen tendrá una continuación inesperada. El niño que aparecía en una bañera junto a Messi se enfrentará al propio Messi por el título más importante del fútbol.