La Policía Nacional fue detenido en Salamanca en la noche de este pasado 14 de julio a Héctor de Miguel, conocido como Quequé. El humorista fue arrestado en su ciudad natal por la existencia de una reclamación judicial -una orden de busca y captura-, emitida por un juzgado de Madrid, en relación a un delito de desobediencia por el que está siendo investigado. Quequé pasó la noche en dependencias policiales salmantinas, y pasó a disposición judicial, aunque el humorista se acogió a su derecho a no declarar y facilitó la dirección del domicilio en el que recibir las notificaciones.
Ésta no es la primera vez que el cómico tiene un problema con la justicia. En febrero de 2025, Quequé fue procesado por sus expresiones "de naturaleza ofensiva" que podían ser constitutivas de un delito de odio. Habló de "llenar de dinamita" la cruz del Valle de los Caídos para "volarla por los aires". Por el procedimiento de la presidenta de Abogados Cristianos, la Fiscalía reclama para el humorista dos años de cárcel por un delito de coacciones, además de indemnizar a Polonia Castellanos con el pago de 6.000 en concepto de perjuicio y daño moral. En cambio, la Audiencia Provincial de Madrid archivó el caso por las declaraciones sobre el Valle de los Caídos.
El mismo cómico ha reaccionado a su detención. Tras ser excarcelado, De Miguel se encontraba en una cafetería mientras los medios de comunicación estaban informando de su detención, y haciendo gala de su estilo irónico y cargado de humor, el salmantino ha querido grabar un vídeo para compartir su reacción a la noticia de su detención. "¡Qué hijo ** ****! A ver si va para adelante de un vez", ha dicho en su Instagram.
Tras decretar el magistrado de Salamanca su puesta en libertad, el humorista permanece a disposición del juzgado de Madrid que ordenó su arresto. Esta medida se enmarca en una causa por desobediencia, abierta después de que el humorista ignorara los requerimientos reiterados para hacer efectiva la pena impuesta en una condena previa.














