Una de las personas más importantes para Lamine Yamal es su madre. Su progenitora, Sheila Ebana, ha sido la persona que más sacrificios ha hecho por la joven promesa del fútbol y Lamine lo tiene muy en cuenta. “Mi madre salía rápido de trabajar para poder pasar 10 minutos conmigo antes de que me durmiera. Lo valoro mucho”, contó en una entrevista en 'El Mundo'.
Sheila también es la persona encargada de mantenerle con los pies en la tierra en medio del enorme impacto mediático que ha acompañado su irrupción en la élite. Junto a ella, su padre y su abuela forman el núcleo familiar que ha acompañado al futbolista desde sus primeros pasos.
Son grandes los pasos que está dando Lamine en el mundo del fútbol y todas las miradas están puestas en él, sobre todo ahora que viene la final, pero su madre prefiere ser cauta e ir paso a paso. "De momento no puedo decir que lo ha conseguido, pero en el momento que dije 'wow' me salió del alma. Fue en la Eurocopa. Hemos conseguido algo. Siempre le digo que sea siempre él. Sobre todo que pise el suelo y que no se le suba nunca", recordó en una entrevista DAZN.
Hasta ahora, Sheila había mantenido un perfil muy discreto en cuanto a la fama mundial de su hijo. Nacida en Guinea Ecuatorial, emigró a España cuando tan solo era una adolescente y, aquí, tuvo a Lamine, a los 21 años de edad. Tras separarse del padre del joven, mantuvo a su familia trabajando en una famosa cadena de hamburguesas, sin saber que su pequeño llegaría a ser una estrella del fútbol a nivel internacional.
Para Lamine su madre es la persona más sabia y que mejor aconsejará en cualquier obstáculo que se le cruce: “Nunca le he perdido el respeto a mi madre”, afirmó. Según explicó, su autoridad no necesita castigos ni grandes discusiones: “Cuando mi madre habla, todo el mundo la escucha. Yo, mi hermano, mis amigos.... Nos trae firmes a todos. Delante de ella se habla lo justo, solo de lo que hay que hablar."














