Han pasado 22 años desde la muerte de Carmina Ordóñez, una mujer que, con su personalidad, convirtió cada aparición pública en un acontecimiento, tanto que muchas de ellas se convertirían hoy en auténticos fenómenos virales. Su desparpajo, sus respuestas sin filtros y su personalidad irrepetible la transformaron en uno de los grandes iconos de la televisión española. Uno de esos momentos pertenece ya a la historia de la televisión. Ocurrió durante una visita al programa 'Tómbola', cuando Karmele Marchante le lanzó una de las preguntas más recordadas de la televisión: "Yo es que no te he visto trabajar nunca". Y ella, sin perder la sonrisa, se apartó el pelo con su característico golpe de melena y respondió con una frase que hoy sigue acumulando millones de reproducciones: "Ni me verás".
Aquella contestación resumía perfectamente su gran personalidad. Igual que la frase que la acompañó durante toda su vida: "A mí plin, yo soy Ordóñez Dominguín", una expresión que ella misma popularizó, convirtiéndola en una de las citas más repetidas de los noventa, no solo por ella, también muchos adolescentes de la época la usaban para expresar que no les importaban las críticas. También hizo suyo otro de sus lemas más recordados, "Estoy divinamente", inseparable ya de su personaje público. De este último, llegó su apodo: 'La Divina'. Pero hay una faceta de ella no tan conocida: el día que decidió cambiar su papel de 'reina de corazones' para convertirse en reportera, entrevistando para DIEZ MINUTOS a otros de los rostros más destacados del momento, de Lola Flores a Mila Ximénez pasando por la que años después se convertiría en su nuera, Eugenia Martínez de Irujo.
Carmen Ordóñez no era periodista de formación, pero sí tenía algo que no se enseña en las facultades de comunicación: ese don de gentes con el que conseguía todo lo que se proponía. Y a esto se suman sus amistades y círculos más cercanos, entre los que se encontraban muchas de las mujeres más conocidas del país, lo que daba a aquellas entrevistas un tono cercano y natural.
Carmina Ordóñez y su charla con Eugenia Martínez de Irujo
Charló con Lola Flores, madre de su amiga Lolita; con Mila Ximénez (fallecida en junio de 2021), que era uno de los rostros más populares de Marbella en aquella época, incluso antes de que fuese conocida por ser colaboradora de 'Sálvame'; incluso con Charo Palacios, condesa viuda de Montarco, socialité y abuela de la empresaria y aristócrata Alejandra Rojas.
Pero, sin duda, buscando en nuestro archivo de fotografías, la que más nos ha llamado la atención ha sido la de Carmen charlando con una jovencísima duquesa de Montoro. Ambas están en una habitación con tonos azules, al igual que las de sus estilismos, que parecen estar totalmente conjuntadas. Esta charla tuvo lugar mucho antes de que el destino uniera definitivamente a la Casa de Alba con los Rivera Ordóñez. Entonces nadie podía imaginar que aquella joven aristócrata acabaría casándose con Francisco Rivera Ordóñez, el hijo mayor de Carmina, una boda que tuvo lugar en 1998. Aunque se separaron cuatro años después, de su unión nació su única hija en común, Cayetana, que, según dicen los que la conocen, tiene una personalidad muy similar a la de su abuela.


















