La diabetes gestacional es un problema serio en los embarazos al que hay que poner remedio 'ipso facto' en cuanto se detecta. Hace solo unos días, nos dimos cuenta de que una de nuestras famosas más reconocibles, Alejandra Rubio, luce un sensor de glucosa en su brazo, y se dispararon algunas alarmas. Lo cierto es que la hija de Terelu Campos ya confesó que tuvo diabetes gestacional en su primer embarazo —el de Carlo Jr.—, por lo que este dispositivo podría ser sencillamente preventivo (si así lo ha recomendado su médico) para poder llevar un control más exhaustivo de sus niveles de azúcar en sangre en el segundo —en el que espera una niña—, si bien la recomendación general existente es ponerlo solo cuando se confirma el diagnóstico. Por ese motivo hemos querido consultar a un experto en la materia, el doctor Abraham Zavala (coordinador médico de la clínica Tambre Alicante y director científico de Tambre) sobre los riesgos de desarrollar esta enfermedad: "En la mayoría de los casos, la diabetes gestacional remite tras el parto, pero deja un riesgo elevado de diabetes tipo 2 a futuro".

alejandra rubio en la feria del libro de madrid 2026
Gtres
Alejandra Rubio, con un sensor de glucosa en el brazo bajo la ropa durante su segundo embarazo.

Detectar la diabetes gestacional es relativamente sencillo en la conocida como 'prueba de la curva', un examen necesario, pero al que las embarazadas suelen ir con nervios o incluso con miedo, como le pasó a Anabel Pantoja. "Primero debemos diferenciar entre una diabetes mellitus preexistente y una diabetes gestacional, que se desarrolla durante el embarazo. Se descarta diabetes mellitus preexistente al embarazo en la primera visita. Para detectar una diabetes gestacional, se realiza un cribado glucémico en el embarazo en el 2º trimestre (habitualmente entre las semanas 24–28) con una sobrecarga oral de glucosa (OGTT). El protocolo más habitual es en dos pasos: primero el test de O'Sullivan, y, si es positivo, confirmar con una nueva sobrecarga de glucosa. En mujeres con factores de alto riesgo (obesidad, antecedentes de diabetes gestacional o de bebé grande, etc.) se recomienda cribado ya desde el primer trimestre", explica el doctor Zavala.

primer plano de la tripa de una mujer embarazada
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Los riesgos de la diabetes gestacional para la madre y el bebé: ¿Qué puede pasar?

Cuando se confirma el diagnóstico, es normal ponerse nerviosa, pero tener la información necesaria es esencial para mantener la calma y saber qué pasos dar después: "Para la madre, aumenta el riesgo de preeclampsia, hipertensión, polihidramnios (acumulación excesiva de líquido amniótico) e infecciones del tracto urinario, y puede incrementarse la tasa de cesáreas y complicaciones obstétricas", cuenta Zavala, que además pone el foco en que también puede acarrear problemas para el bebé: "El exceso de glucosa materna predispone a macrosomía fetal (bebé de gran tamaño) con riesgo de traumatismos obstétricos o parto instrumental. Tras el nacimiento, estos bebés pueden presentar hipoglucemia neonatal, hiperbilirrubinemia, hipocalcemia y síndrome de dificultad respiratoria neonatal, entre otras secuelas", enumera. A largo plazo, también "puede incrementar el riesgo de la madre de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular y recurrencia en embarazos posteriores", añade el doctor.

Tratamiento de la diabetes gestacional: ¿cómo actuar?

Por norma general, el tratamiento para esta dolencia suele ser una dieta equilibrada, ejercicio moderado y control periódico. Si la cosa se complicase, habría que recetar insulina, aunque no suele ser común. Eso sí, después de un primer embarazo con diabetes gestacional, el segundo tiene que estar mucho más controlado médicamente: "Tras un primer embarazo con diabetes gestacional, la paciente se vigila con especial atención en gestaciones subsecuentes. El manejo inicial es con automonitorización capilar para ajustar dieta y tratamiento. La monitorización continua (con sensor de glucosa) se emplea cada vez más en embarazadas diabéticas para optimizar el control glucémico. Las guías señalan que este dispositivo ayuda a mantener la glucemia en rango y puede reducir riesgos maternofetales", confirma Abraham Zavala.

primer plano de una persona con sensor de glucosa en el brazo
whitebalance.space//Getty Images
Los modernos sensores de glucosa actuales están conectados a una aplicación en el móvil que da, en tiempo real, los datos de glucosa en sangre, y emiten alertas cuando ocurre una hiperglucemia o una hipoglucemia.

¿La diabetes gestacional puede convertirse en diabetes crónica?

La respuesta rápida es '', pero el doctor lo explica también con detalle: "En la mayoría de los casos, la diabetes gestacional remite tras el parto, pero deja un riesgo elevado de diabetes tipo 2 a futuro. Casi la mitad de las mujeres con diabetes gestacional podrán desarrollar diabetes mellitus tipo 2 en los años siguientes. Por ello, se recomienda repetir una prueba de glucosa entre las seis y las doce semanas después de dar a luz para comprobar que todo ha vuelto a la normalidad y, a partir de ahí, revisiones periódicas".

el doctor abraham zavala, de la clinica de fertilidad tambre
Imagen cedida
El doctor Abraham Zavala, de la clínica de fertilidad Tambre.