Lo mejor de formar parte de un club de lectura es que te descubren libros que, de otro modo, quizá nunca habrías elegido. Si estuviera echando un vistazo a las últimas novedades en mi librería favorita, donde me han recomendado otros títulos como un divertido libro de solo 265 páginas para leer en la playa o esta adictiva novela histórica ambientada en la España del siglo XIII, probablemente no habría elegido leer este libro por su portada oscura y sobria. Pero el hecho de que esta novela fuera la lectura asignada para el club de lectura me dio, sin duda, la motivación para leerla.
Me alegro de haberlo hecho. 'Cambiar el agua de las flores' es una historia interesante y compleja sobre el proceso de superación del duelo de Violette Toussaint. Sin embargo, decir esto hace que el libro parezca aburrido y deprimente, y no era ninguna de esas cosas. Es tierno y conmovedor. A veces divertido. A veces sabio. A veces triste. Me reí a carcajadas un par de veces. Les cogí cariño a los tres sepultureros: Elvis, Gastón y Nono. Se me paró el corazón ante la conmovedora belleza de cierto capítulo. (No quiero decirte cuál es porque no quiero estropearte la experiencia de lectura, pero créeme: un capítulo en concreto me dejó sin palabras).
'Cambiar el agua de las flores' es una novela diferente que entrelaza varias historias de amor con la historia de una pérdida devastadora. Pero va más allá del duelo. Trata sobre la naturaleza humana, las diversas reacciones de las personas ante la pérdida y los rituales a los que nos sometemos para afrontar la muerte. También trata de ver la belleza antes de superar la desesperación, para apreciar aún más la vida tras sobrevivir a una tragedia.
Por qué 'Cambiar el agua de las flores' es el libro perfecto para los lectores de María Dueñas o Luz Gabás
Los lectores de María Dueñas y Luz Gabás suelen buscar algo más que una historia bonita. Este libro francés no es una novela histórica como 'El tiempo entre costuras' o 'Palmeras en la nieve', pero puede enganchar al mismo tipo de lector por su una protagonista inolvidable. Se llama Violette Toussaint y trabaja como guarda del cementerio de un pequeño pueblo de Borgoña. Vive rodeada de tumbas, flores, despedidas y visitantes que llegan allí con sus propias historias. Su casa se convierte en una especie de refugio: hay gente que entra para tomar café, hablar, llorar, recordar o simplemente pasar un rato lejos del frío. Al principio parece una mujer tranquila, casi instalada en una rutina discreta. Pero Valérie Perrin va mostrando poco a poco que esa calma esconde una biografía mucho más dura: una infancia difícil, un matrimonio infeliz, una maternidad marcada por el dolor...
Lo firma Valérie Perrin y acaba de llegar a España con Duomo Ediciones en una edición de 464 páginas. La editorial lo presenta como una novela celebrada y leída en todo el mundo. La obra ganó el Prix Maison de la Presse y se ha convertido en uno de los grandes fenómenos recientes de la narrativa francesa. Este libro ha llegado al corazón de muchas personas. Se publicó durante la pandemia, una época en la que muchos se planteaban su propia mortalidad. Fue número uno en ventas en Francia en 2020, fue nombrado 'Indie Pick of the Year' y 'Mejor libro del verano de 2021' por el Wall Street Journal.
La trama empieza cuando aparece un policía llegado de Marsella. Su madre ha muerto y ha dejado una última voluntad extraña: quiere descansar en aquel remoto cementerio, en la tumba de un hombre al que su propio hijo no conoce. La petición abre una grieta en la rutina de Violette y convierte el libro en algo más que el retrato de una mujer que cuida tumbas.
El libro que llevará al cine el director de Amélie
Valérie Perrin nació en 1967 en Remiremont, en el departamento de los Vosgos, y creció en Borgoña antes de trasladarse a París. Su primera novela, 'Les Oubliés du dimanche', ya recibió varios premios, pero el gran salto internacional llegó con 'Cambiar el agua de las flores'. Después publicó 'Trois' y 'Tatá', consolidándose como una de las autoras francesas más leídas de los últimos años, aunque aquí nos llegaron en orden inverso.
Perrin ha trabajado como fotógrafa de cine y escenógrafa, y esa mirada visual se nota en la novela. No es casual que el libro haya acabado llegando al cine. Duomo recoge que sus obras se han traducido a más de 38 idiomas y suman más de seis millones de lectores en todo el mundo.
'Cambiar el agua de las flores' cuenta con adaptación dirigida por Jean-Pierre Jeunet, el director de 'Amélie'. La película se presentó en el Festival de Cine Francófono de Angoulême con Leïla Bekhti como Violette y Melvil Poupaud en el reparto, y su estreno en Francia está previsto para el 9 de diciembre de 2026. Para quienes llegaron a historias como 'Amélie' por su mezcla de melancolía y ternura, este libro puede funcionar muy bien. No porque sea una novela ligera, sino porque también encuentra belleza en lugares inesperados. En este caso, en un cementerio de Borgoña donde una mujer cambia el agua de las flores.














