No es novedad para nadie que las vajillas Duralex están volviendo a los hogares españoles. Atraviesan épocas y años sin ningún pudor. Salen de las casas del pueblo, de las manos de la familia Jurado e incluso de la cocina de una Lola Flores, artista de pies a cabeza. Hace cuarenta o cincuenta años empezaron sus andadas y esta primavera resurgen a la vida.

La famosa vajilla de “La familia Alcántara” (protagonista de “Cuéntame cómo pasó”) vuelve de nuevo después de que en 2020 la empresa del menaje de cristal se declarara en quiebra. Sin embargo, todos aquellos que guardaron (como oro en paño) las famosas y duraderas vajillas de Duralex están de suerte porque han dejado de ser piezas muertas de risa en nuestras vitrinas. Ya no nos tenemos que preocupar de qué hacer con ellas.

vajilla duralex
ELLE Decoration

Llegaron en los años cincuenta desde Francia. Estaban elaboradas a partir de vidrio templado y destacaban por sus tonos ámbar y verde. No solo se veían en “Cuéntame”, sino que fueron el básico de cualquier familia de clase media. Ahora mismo, vayas a donde vayas, las encuentras. Hipercor, entre otras muchas cadenas, se hace visible por tener la vajilla resistente que todas nuestras abuelas tenían. Y es muy fácil de adquirirla; solo hace falta tener 30 euros.

Así es la vajilla Duralex que ofrece Hipercor

Este tipo de vajilla no solo resiste a nuevas tendencias, sino que ni siquiera utilizándola como martillo, tirándola, dejándola caer o pasándola por agua hirviendo, pierde aquello que da sentido a la marca. Y es que su durabilidad puede resistir cualquier trote.

Vajilla 12 piezas Picardie Marine Duralex

Vajilla 12 piezas Picardie Marine Duralex

Esta en concreto está compuesta por 12 piezas: 4 platos llanos, 4 platos hondos y 4 platos de postre. Así es la vajilla clásica e icónica Picardie de la casa Duralex. Realizada en vidrio templado transparente, color azul marino. Recubierta con un material resistente, apto para microondas y lavavajillas, que podrás usar todos los días.

La vajilla Duralex que ofrece Hipercor recupera ese aire clásico que tantas generaciones han tenido en casa, pero adaptándose a las necesidades actuales. Su ligereza y facilidad de limpieza la convierten en una opción práctica para el día a día. Además de su estética, que encaja en cualquier mesa, sus vidrios coloridos combinan a la perfección con la primavera y el verano. Yo me niego a quedarme sin una de sus vajillas, así que allá que voy. La relación calidad-precio siempre es una buena opción.