Hace solo unos días, os hablaba de la preferencia de Isabel Preysler por el cristal de bohemia para los vasos y copas de casa o la de Lola Flores por el cristal templado de Duralex para sus vajillas. Sin embargo, hoy creo conveniente que nos centremos en un material bien distinto. Se trata del cristal de Murano y si has estado en Venecia, estoy seguro de que te suena.
Al fin y al cabo, se trata de una isla al noreste de Italia muy popular por su artesanía de vidrio, lo que ha dado a lo largo de los siglos una fama mundial. De entre sus habitantes, una inmensa mayoría aún hoy se dedica a esta labor, ya sea su fabricación o su comercialización. Toda una población gira en torno al material que los ha hecho tan populares.
Los vasos y copas de Zara Home que arrasan este verano
De entre sus habitantes, una inmensa mayoría aún hoy se dedica a algo relacionado con el cristal de Murano, ya sea su fabricación o su comercialización. Al ser uno de los cristales más valorados de todo el mundo, existen multitud de réplicas y yo he dado con mi favorita en Zara Home. Son vasos y copas de seis euros que cualquiera diría han sido fabricados en un taller de soplado artesanal italiano como el de Murano.
Para mi gusto, destacan por su practicidad en el uso diario, especialmente frente a otros materiales que retienen olores y sabores. Permite servir desde agua hasta zumos o refrescos sin que se mezclen, algo fundamental en una vajilla versátil. A esto se suma su facilidad de limpieza: es apto para lavavajillas, lo que lo convierte en una opción muy cómoda para el día a día y ayuda a reducir el tiempo dedicado a las tareas domésticas.
Más allá de su funcionalidad, su diseño aporta una estética muy elegante a cualquier hogar. Las pequeñas manchas de color, aplicadas con esa apariencia artesanal, hacen que cada vaso tenga ligeras variaciones y le dan un carácter único, casi exclusivo, a cada uno de ellos. Además, su forma y tamaño están pensados para ofrecer un agarre cómodo y seguro, adaptándose bien a todo tipo de manos, incluidas las de los más pequeños.
En cualquier caso, estos vasos y copas son un producto pensado para el uso cotidiano, pues, por más que tengan ese acabado tan especial, en realidad forman parte de una producción en serie, lo que permite estos precios tan asequibles y, a su vez, una buena resistencia para el día a día. Los creo perfectos para acompañarte en el día a día sin preocupaciones y, a poco que te esfuerces en enseñarlos a tus visitas, estoy seguro de que convertirte en la nueva Isabel Preysler está al alcance de tu mano.














