En 2015 hice mis primeras prácticas periodísticas en lo que, por aquel entonces, era el desconocido mundo de las revistas digitales. Lo que me llamó la atención no fue empezar a escribir de moda y belleza (cosa que no había hecho nunca), sino darme cuenta de que la bolsa del pan y de las patatas que usaba mi abuela, era “icono de estilo” entre los interioristas más destacados.
Una moda a la que, por supuesto, me sumé, por ‘fashion victim’ y por rendir homenaje a mi abuela. Lo que yo no sabía es que algunos años después, en pleno 2026, iba a encontrar como tendencia, de nuevo, esa fantasía de bolsa que mi abuela usa desde los años 70 o antes, que fue protagonista de algunos capítulos de Cuéntame y que sigue colgada detrás de la puerta de la cocina de muchas casas humildes.
Pero, efectivamente, ha pasado: Ikea ha decidido inspirarse en esa España del siglo XX y lanzar una colección de bolsas de red como aquellas que usaba mi abuela y que también vi en los primeros capítulos de Cuéntame a Mercedes Alcántara. ¿Lo mejor? Que sumarse a la tendencia no cuesta ni 4 euros.
La bolsa de red para ir a por el pan vuelve a ser tendencia
No tiene color, ni grandes detalles. Y eso es, precisamente, lo que lo hace especial. Está fabricada en algodón 100% de origen orgánico, tiene el tamaño perfecto para colocar más de un kilo de fruta y verduras. Y lo mejor es que no ocupa espacio, aunque no seamos capaces de doblarla bien.
Porque, aunque parece muy pequeña, se estira muchísimo a medida que vamos poniendo peso en su interior, así que tiene más capacidad de la que parece en un primer momento.
Además, sumarse a esta tendencia retro no está reñido con el presupuesto: el pack de dos bolsas idénticas de la colección KUNGSFORS de Ikea, cuesta apenas 6,99 euros, así que son geniales, tanto para ir a por el pan como para colgar en la cocina (a la vista o detrás de la puerta) y usarla a modo de frutero. Sobre todo, me parece una solución muy bonita y práctica para casas pequeñas, donde el espacio para el frutero siempre suele estar algo comprometido.
Las otras bolsas vintage de Ikea
No son estas, sin embargo, las únicas bolsas que me han recordado a las que siempre he visto en mi casa del pueblo. Ikea también incluye en su catálogo las de la colección GULLRISMOTT, perfectas para guardar esa fruta y verdura que necesita estar resguardada de la luz para poder conservar bien todas sus propiedades.
En concreto, me recuerdan a los sacos de arpillera (o de yute) en los que, al menos en las tareas rústicas, guardábamos las patatas y las calabazas recién salidas de la tierra para que conservasen su frescor durante bastantes días.
Aunque soy consciente de que muchas personas la utilizan también como bolsa de la compra, a mí me parece la solución de almacenaje perfecta para colocar en alguno de los carritos auxiliares de Ikea que también están triunfando. Porque, además de conservar mejor el bienestar de fruta y verdura, son perfectas para 'esconder' estos productos y que todo quede perfectamente ordenado.
















