Con la llegada de las altas temperaturas, encontrar soluciones que permitan mantener la vivienda fresca sin disparar el consumo energético se ha convertido en una prioridad para muchos hogares. Más allá del confort, crear espacios de sombra en terrazas, balcones o jardines supone una inversión en eficiencia y en calidad de vida. La elección de un toldo, una pérgola o una sombrilla no depende únicamente de criterios estéticos, sino también de factores como la orientación de la vivienda, el uso del espacio o los materiales más adecuados para garantizar su durabilidad.
En este sentido, María Herranz, directora de Mercado Rehabilitación de Leroy Merlin España, recuerda que "crear zonas de sombra en casa es mucho más que una cuestión estética o de confort puntual", ya que estas soluciones "influyen directamente en la temperatura del hogar, en el consumo energético y en cómo se vive cada espacio exterior". La experta destaca que una de las principales ventajas de incorporar sistemas de sombreado es su impacto sobre el confort térmico. "Reducen la entrada de calor y ayudan a mantener la casa más fresca", explica.
Sombrear tu casa puede ayudarte a sobrevivir al calor
A ello se suma un importante beneficio en términos de ahorro energético, ya que "disminuyen la necesidad de aire acondicionado y mejoran la eficiencia del hogar". Además, estas soluciones permiten prolongar el uso de terrazas, balcones y jardines durante más horas al día y contribuyen a proteger muebles, textiles y suelos frente al desgaste provocado por la radiación solar.
Sin embargo, antes de decidir qué sistema instalar, conviene analizar las características de cada vivienda. Herranz insiste en que existen tres factores que resultan determinantes. El primero es la orientación, porque "determina cómo incide el sol", siendo el oeste la zona que recibe una radiación más intensa durante la tarde, mientras que el este concentra el sol de la mañana, el sur mantiene una exposición constante y el norte recibe una incidencia más indirecta.
El segundo aspecto a valorar es el tipo de espacio disponible. "No es lo mismo un balcón pequeño que una terraza amplia o un jardín", señala la especialista, quien recuerda que tanto el tamaño como el uso previsto condicionan la solución más adecuada. También el clima desempeña un papel esencial, ya que "el calor, el viento o la lluvia influyen directamente en la elección de materiales y estructura", por lo que, cuanto más exigentes sean las condiciones ambientales, mayor deberá ser la resistencia del sistema elegido.
En cuanto a las alternativas disponibles, la responsable de Leroy Merlin explica que actualmente existen opciones adaptadas a prácticamente cualquier necesidad. "Los toldos son la opción más versátil" y funcionan especialmente bien en terrazas, balcones y ventanas, tanto en versiones manuales como motorizadas. Por su parte, "las pérgolas bioclimáticas aportan un plus de confort", gracias a sus lamas orientables, que permiten regular tanto la entrada de luz como la ventilación para crear espacios exteriores más completos. Para quienes buscan una solución sencilla y flexible, Herranz apunta que "las sombrillas o parasoles son una solución rápida, perfecta para zonas concretas o espacios donde se busca movilidad sin instalación fija".
La elección de los materiales también resulta decisiva para garantizar el rendimiento y la vida útil de estos sistemas. Respecto a las telas, la experta asegura que "el acrílico es el más equilibrado para un uso habitual", ya que ofrece una mayor resistencia a la radiación solar, conserva mejor el color con el paso del tiempo y proporciona una protección térmica más eficaz. En cambio, "el poliéster es la opción más básica y económica", adecuada para usos puntuales o espacios menos expuestos al sol, aunque presenta una durabilidad más limitada.
En relación con la estructura, Herranz recomienda optar por el aluminio porque "es el material más recomendado por su ligereza, resistencia a la corrosión y bajo mantenimiento", especialmente en exteriores expuestos. El acero, añade, destaca por su robustez y suele emplearse "en espacios más protegidos o en instalaciones donde se busca una estructura especialmente sólida y resistente". Con una elección adecuada y adaptada a las necesidades de cada vivienda, las soluciones de sombra permiten mejorar el confort diario, optimizar el consumo energético y sacar un mayor partido a los espacios exteriores durante todo el verano.













