Lo de adelantarme al futuro es algo que nunca se me ha dado muy bien. Excepto cuando veo alguna cosa que destaca considerablemente por encima del resto. Y eso es algo que Ikea sabe hacer muy bien.
Solo basta ver el mercado de la segunda mano para darse cuenta de que muchos de los artículos que fueron lanzando en la época de los 80 o los 90, ahora se venden por auténticas fortunas. Y es lo mismo que diremos de aquí en dos o tres épocas con algunos de los artículos que acaba de lanzar ahora en su catálogo. Muchos de ellos, de hecho, ya son reediciones de los iconos de estilo que ha lanzado a lo largo de la historia.
De todo el catálogo de primavera-verano 2026, ha llamado mi atención una silla que apenas supera los 60 euros y que, no obstante, tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de esos objetos de deseo de Ikea que buscan sin parar los interioristas.
La silla de diseño que acaba de lanzar Ikea
Y es que, efectivamente, el diseño de esta silla responde más al alto interiorismo que al estilo clásico al que el gigante sueco nos tiene acostumbrados. Sale de los míticos beige, blanco crudo y gris y apuesta por un verde hierba muy vivo que es una de las características principales de este modelo (aunque también está disponible en azul Klein, otro color muy especial y diferente).
No obstante, no es este color lo que más destaca, si no su diseño a medio camino entre silla y taburete. Bueno, al menos, a simple vista, porque en realidad ha sido creada como silla multifuncional: “Siéntate como quieras, ya sea para comer o pasar el rato”, afirman los expertos en la ficha del producto. “Si te apetece, puedes usar el respaldo como reposabrazos”, continúan. ¿A qué se refieren? A que te puedes sentar como toda la vida, apoyando la espalda en el rulo que lleva a modo de respaldo; o a que puedes sentarse de forma cruzada, usando este para apoyar el brazo y no la espalda.
Lo de que sea un artículo de diseño que vaya a valer una fortuna también lo digo porque está diseñada por Henrik Preutz, uno de los diseñadores de producto de Ikea más famosos. “Jugué con formas simples y geométricas, como cilindros y cuadrados, para conseguir un diseño limpio pero llamativo”, dice, refiriéndose a esta colección. “Diría que, más bien, son taburetes cómodos con un toque práctico, perfectos para espacios pequeños”, sentencia el mismo diseñador.
Y es que, efectivamente, esta silla no tiene unas dimensiones muy exageradas, así que es ideal para llenar de color y personalidad cualquier estancia de una casa pequeña.
Y como sus patas están fabricadas de madera maciza y todas las partes que lleva tapizadas son desenfundables y se pueden lavar, estoy segura de que durará muchos años.
Todos estos detalles son, precisamente, los que me permiten poder adelantarme al futuro y tener claro que esta nueva silla Knäbäck será, irremediablemente, un objeto de deseo en el mercado de la segunda mano en unos años. Un tesoro que ahora se puede comprar por 69 euros, usar y guardar como oro en paño para cuando llegue ese momento.
















