Cuando mi abuela se casó, preparó con ayuda de su madre y sus hermanas un ajuar con el que dar comienzo a su vida matrimonial. Por aquel entonces era habitual que la novia reuniera durante varios años todo lo necesario para el hogar para cuando formara su propia familia: se hicieron con una vajilla de Duralex completa, confeccionaron manteles y colchas y bordaron trapos, servilletas y toallas con sus iniciales o con puntilla. Este estilo de toallas con puntilla también vuelve a ser tendencia en 2026.

En el seno de las familias españolas, todas y cada una de estas tareas ocupaban un lugar muy especial. Se trataba de casi un símbolo de la nueva casa que comenzaba. La tela se elegía con cuidado, en su mayoría algodón de gran calidad, y solía reservarse para las visitas, las celebraciones familiares o los domingos. En especial, dentro de ese ajuar, las colchas de piqué que habían elaborado ocupaban un lugar esencial. Y es que son ropa de casa que viste mucho los dormitorios y que le da un toque muy especial y cuidado, especialmente en verano cuando se usan para vestir las camas.

Colchas como las antiguas en Zara Home

Lo más especial del ajuar es cómo podía ir heredándose de generación en generación. Hasta hace solo unos años, mi madre, cada vez que llegaba el verano, vestía las camas con las colchas que habían elaborado en su familia, pero el paso del tiempo fue haciendo de las suyas. Poco a poco fueron apareciendo pequeños descosidos, zonas más finas y manchas imposibles de eliminar, señales inevitables que le hacían buscar otras colchas similares para sustituir esas tan queridas para ella. Y se decidió a visitar Zara Home donde encontró cuatro colchas muy similares.

Colcha de diseño geométrico

Aunque aquellas piezas heredadas ya no puedan seguir acompañándonos verano tras verano, sí existen diseños capaces de evocar la misma sensación de hogar cuidado y atemporal. Esta colcha confeccionada en algodón es uno de esos ejemplos. Su tejido natural aporta esa frescura tan agradable que se busca cuando suben las temperaturas, mientras que los motivos geométricos que recorren toda la superficie le dan relieve, textura y ese encanto discreto habitual en las de toda la vida.

stacked white bedding set with intricate patterns
Cortesía de Zara Home

Es precisamente esa combinación entre sencillez y detalle la que la convierte en una apuesta segura para vestir el dormitorio. El resultado es una cama elegante y acogedora que, además, al estar confeccionada íntegramente en algodón, ofrece una caída ligera y natural que ayuda a crear esa estética relajada tan característica de las casas mediterráneas.

Colcha premium de algodón

Esta otra propuesta de Zara Home sube la apuesta: el gramaje del tejido contribuye a esa sensación de calidad que se percibe nada más verla extendida. Tiene cuerpo suficiente para vestir la cama con presencia, pero conserva la ligereza propia de una colcha de verano, lo que la convierte en una opción especialmente práctica para utilizar durante buena parte del año.

stacked bedding with a decorative pillow and blanket
Cortesía de Zara Home

Además, los diseños geométricos nunca pasan de moda y combinan con facilidad tanto en ambientes contemporáneos como en dormitorios de inspiración más clásica. Basta con acompañarla de unos cojines o unas sábanas en tonos suaves para conseguir un cuarto luminoso, relajante y acogedor.

Colcha de ondas y flores

No todas las colchas necesitan recurrir a colores llamativos o estampados excesivos para captar la atención. Algunas conquistan precisamente por la delicadeza y discreción de sus detalles, como ocurre con este modelo decorado con un elegante jacquard de flores de lo más sofisticado.

bedding set comprising a folded comforter and a matching pillow
Cortesía de Zara Home

Su diseño recuerda inevitablemente a esas piezas textiles que durante décadas ocuparon un lugar destacado en los dormitorios familiares. Las flores del propio tejido aportan profundidad y riqueza visual, creando un efecto mucho más refinado que un estampado convencional. Dependiendo de cómo incida la luz, los motivos aparecen y desaparecen sutilmente, dando vida a la superficie de la colcha y aportando una sensación de calidad difícil de pasar por alto.

A ello se suman las ondas que recorren los bordes, un acabado que añade movimiento y un aire romántico muy característico de las colchas tradicionales. Es un detalle sencillo, pero capaz de transformar por completo el aspecto de la cama, aportando ese toque decorativo que hace que el dormitorio resulte más acogedor y cuidado.

Colcha de volantes y rosas

Con el dibujo de rosas, tejido en la propia tela, esta última opción recupera un motivo decorativo clásico que sigue funcionando décadas después gracias a su capacidad para aportar clase y elegancia sin resultar excesivo. Ahora bien, el encanto de esta colcha no termina en las rosas: el volante que remata los bordes añade un movimiento delicado que recuerda a las colchas tradicionales que durante años vistieron las camas principales de muchas casas.

a simple bed with a lightcolored quilt and a beige headboard
Cortesía de Zara Home

Quizás ninguna de estas opciones forme parte de un ajuar confeccionado a mano ni haya pasado de generación en generación, pero sí comparten con aquellas colchas una cualidad fundamental: la capacidad de transformar una habitación en un espacio confortable y lleno de personalidad. Porque, al final, las piezas que más nos gustan para el hogar suelen ser precisamente esas que parecen destinadas a acompañarnos durante muchos años.