A estas alturas del año, la mayoría de nosotros ya hemos hecho el cambio de armario. Los plumíferos están limpios y guardados, los ventiladores han vuelto a salir del trastero, hemos probado que el aire acondicionado funcione correctamente y las terrazas vuelven a convertirse en el mejor lugar para encontrarse con los amigos que no has visto durante el invierno. Pero, por muchas ganas que tengamos de verano (que este 2026 comienza el 21 de junio a las 9:24) hay algo a lo que no nos acostumbramos: el intenso calor que hace durante estos meses. Porque una cosa es disfrutar de los días largos y otra muy distinta intentar dormir cuando el termómetro sigue marcando más de 27 grados a medianoche, y que el salón se haya convertido en un horno después de una tarde entera de sol entrando por las ventanas.

Las casas que no están preparadas para el calor suelen sufrir más cuando llega una ola de calor: los electrodomésticos se averían, las plantas se marchitan y la temperatura interior alcanza niveles sofocantes. No te asustes, todavía estás a tiempo de hacer algunos cambios antes de que el daño sea irreparable y te quedes con el congelador roto en el peor momento. Y lo más importante, sin gastar mucho dinero. Los expertos coinciden en que pequeños ajustes en la ventilación, la iluminación o los textiles pueden ayudar a reducir significativamente la sensación de calor dentro de casa. Y cuanto antes se pongan en práctica, mejor funcionan.

Comprueba el cierre de la puerta del congelador

        Está muy bien congelar lo que podamos para combatir el calor. Y es que puedes crear tu propio aire acondicionado casero con una botella grande de agua congelada. Mete la botella en el congelador y, una vez congelada el agua, simplemente coloca la botella en una bandeja baja, cúbrela con un paño húmedo con agua fría y ponla justo delante de un ventilador eléctrico.

        Es un truco que realmente funciona, pero si tu congelador no sella bien y lo llenas hasta el tope, vas a desperdiciar muchísima energía. Y dado que se esperan temperaturas tan altas este verano, tu congelador tendrá que trabajar más que nunca. Hay una forma sencilla de comprobar el cierre de tu congelador: coloca un folio en la puerta (mitad dentro y mitad fuera) y tira de él hacia fuera. Si no se sale o cuesta hacerlo, es que el frigorífico está bien sellado. Sí, al tirar de él, pero si se suelta fácilmente, debes cambiar la junta de goma cuanto antes.

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        Tatiana Maksimova//Getty Images

        Pega papel de aluminio a las ventanas

          Cuando el sol entra en nuestras casas, la temperatura interior aumenta. Por eso, lo mejor es mantener las cortinas y persianas cerradas durante el día y abrirlas por la noche, junto con las ventanas, para que entre aire fresco y refresque nuestros hogares. Pero si no te gusta tener cortinas echadas durante el día, existe otra opción. Hay láminas para ventanas que reflejan los rayos UV del sol y el calor, protegiendo tus ventanas. Puedes instalarlas tú mismo y, además, te brindan privacidad.

          Si buscas una solución temporal y no te importa lo que piensen los vecinos, puedes incluso cubrir el exterior de las ventanas con papel de aluminio para conseguir un efecto similar (coloca el lado brillante hacia afuera). Es importante fijarlo en el exterior de la ventana, ya que colocarlo por dentro podría hacer que el calor quede atrapado entre el vidrio y el aluminio.

          Agua fría y alimentos que hidraten

            Hay detalles que marcan la diferencia durante los meses de calor. Uno de ellos es tener siempre a mano agua fría, fruta rica en agua y comidas ligeras que no obliguen a encender el horno cuando el termómetro está disparado. Sandía, melón, pepino o un gazpacho son algunos de los alimentos que mejor encajan en estos días. Y si puedes evitar cocinar durante las horas de más calor, tu casa también lo agradecerá.

            Lleva las plantas que tengas en macetas al interior

              Si tienes alguna planta en casa, sabrás lo difícil que es cuidar las plantas en verano. Así que prepárate para trasladar las macetas a un lugar más fresco. Puede colocarla en casa (fuera de la luz solar directa para evitar que el sol queme las hojas) y recuerda mantener las plantas hidratadas regando las raíces a primera hora de la mañana.

              mujer cuidando plantas
              Getty Images

              Elige prendas holgadas, de lino o de algodón

                Aunque este consejo no está directamente relacionado con el hogar, sí hará que no tengas tanto calor en casa. Presta atención a la ropa que llevas, sobre todo al material. Los tejidos naturales son mucho más transpirables que los sintéticos. Así que opta por lino y algodón en lugar de poliéster.

                Usa también prendas holgadas para que no se peguen al cuerpo, absorban el sudor y te rocen. Estos consejos también son aplicables a la ropa de cama y a los pijamas y son perfectos para un sueño reparador.

                Ni ventilador ni aire acondicionado: climatizador evaporativo

                No todas las casas tienen aire acondicionado, pero tampoco es fácil afrontar 38 grados con un simple ventilador. Por eso los climatizadores evaporativos se han convertido en una opción cada vez más popular durante los meses más calurosos. Funcionan utilizando agua fría para refrescar el aire y suelen consumir bastante menos electricidad que un sistema de climatización tradicional. No enfrían una habitación como un aire acondicionado, pero sí pueden ayudar a que el ambiente resulte mucho más llevadero en los días de calor extremo. Este tipo de climatizador es el complemento perfecto al ventilador de techo.