Seamos sinceros, limpiar el inodoro no es precisamente lo más apetecible del día. Incluso con los guantes de goma más gruesos y el cepillo más resistente, algunas manchas son mucho más resistentes de lo que nos gustaría. Algo que ocurre en los asientos de inodoro de plástico blanco. Estas manchas pueden tener varios orígenes: desde residuos acumulados —algo que también ocurre con el mal olor en la lavadora— y minerales presentes en el agua hasta el propio envejecimiento del plástico. Incluso algunos expertos advierten de que el uso continuado de determinados productos puede contribuir a alterar el color original del asiento.

Para tu tranquilidad, al igual que hemos compartido cómo eliminar los malos olores del baño, también queremos que sepas que es posible mejorar notablemente el aspecto de las manchas amarillas de la tapa del inodoro sin necesidad de productos químicos agresivos, solo con un simple ingrediente que tienes en casa y, eso sí, un poco de paciencia.

Cómo eliminar las manchas amarillas del asiento del inodoro

how to remove yellow stains toilet seat
Aygul Bulte//Getty Images

Paso 1: Prepárate de forma segura

Antes de empezar a fregar, asegúrate de que no quede lejía en la taza del inodoro. Mezclarla con otros productos de limpieza puede liberar vapores nocivos. Si las manchas se concentran debajo del asiento, conviene quitarlo por completo. La mayoría de los asientos de inodoro modernos tienen botones de liberación rápida debajo de las bisagras: solo hay que empujarlos hacia afuera y levantarlo. Coloca el asiento boca abajo sobre una toalla vieja para poder acceder fácilmente a todos los rincones. Si el asiento no se desmonta fácilmente, no te preocupes: puedes seguir el mismo proceso de limpieza mientras está colocado.

Si lo quitas, aprovecha para limpiar debajo de las bisagras y los accesorios; a menudo es la parte más descuidada del inodoro, y donde la suciedad oculta tiende a acumularse.

Paso 2: Preparar una pasta con bicarbonato de sodio

Mezcla unas gotas de agua con bicarbonato de sodio hasta formar una pasta espesa. Este abrasivo suave elimina la suciedad sin dañar la superficie y funciona especialmente bien en asientos de plástico y esmalte, pero hay que evitarlo en asientos de madera. En lugar de esta pasta, utiliza agua tibia con jabón.

Con guantes, aplique la pasta directamente sobre las manchas con un paño de microfibra. Asegúrate de que tenga la consistencia adecuada para que se adhiera bien. Deje actuar durante 20 minutos y luego frote suavemente con un paño húmedo o un cepillo de dientes viejo.

Si quedan marcas, repite el proceso. Deberías notar que el color amarillento va desapareciendo con cada aplicación.

Paso 3: Aclara y seca la tapa del inodoro

Una vez que las manchas hayan desaparecido, retira cualquier resto de la pasta o jabón con un paño limpio ligeramente humedecido. Después, seca bien toda la superficie antes de volver a colocar el asiento o utilizar el inodoro con normalidad. Este último paso es importante porque evita que queden residuos y ayuda a prevenir la acumulación de humedad, uno de los factores que favorece la aparición de nuevas manchas con el paso del tiempo.

CUÁNDO CAMBIAR LA TAPA DEL INODORO
No hay una regla fija, pero la mayoría de las tapas para el inodoro duran entre cinco y siete años, dependiendo del material y el uso.
-Las manchas amarillas no desaparecen por mucho que lo limpies.
-El asiento se mueve o ha perdido estabilidad.
-Presenta grietas, arañazos profundos o zonas deterioradas.
-Ha perdido su color original y muestra un desgaste evidente.
Tiene más de cinco o siete años y ya no ofrece el mismo aspecto ni comodidad.