Es momento de darles a tus almohadas un 'día de spa'. Según Carolyn Forté, directora del Instituto de Limpieza de Good Housekeeping, es fundamental limpiarlas de forma periódica porque acumulan saliva, sudor, polvo y grasa de la piel, que pueden dejar manchas amarillentas. Al igual que no dejarías de lavar tus sábanas o fundas, no deberías ignorar la limpieza de las almohadas. Antes, quizás te preguntes si realmente necesitas lavar tus almohadas. La respuesta probablemente sea sí. Por eso aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre cómo lavar tus almohadas correctamente.
¿Con qué frecuencia hay que lavar las almohadas?
Las almohadas deben lavarse cada tres a seis meses, lo que equivale a unas dos o cuatro veces al año. No obstante, el tratamiento varía según el material, por lo que siempre es recomendable revisar la etiqueta de cuidado. Para prolongar su vida útil, se aconseja utilizar fundas protectoras bajo la funda de almohada habitual. Mientras que las fundas exteriores deben lavarse cada una o dos semanas, los protectores internos pueden lavarse cada dos meses aproximadamente.
¿Cómo lavar almohadas de plumón y fibra en la lavadora?
La mayoría de las almohadas de plumón y fibra sintética son aptas para la lavadora. Para obtener los mejores resultados, sigue estas pautas:
- Lava dos almohadas a la vez. Esto ayuda a mantener la lavadora equilibrada durante el ciclo.
- Ciclo de lavado. Selecciona un ciclo delicado con agua tibia y añade un aclarado extra con agua fría. Utiliza una pequeña cantidad de detergente.
- Secado. Usa la secadora a baja temperatura, moviéndolas y dándoles la vuelta con frecuencia. Puedes añadir pelotas de secado para que recuperen su volumen y detener el ciclo de vez en cuando para que no se agolpe el relleno. Si no tienes secadora, tumbála en un tendedero portátil y gírala cada dos horas, además de masajear el contenido.
¿Cómo lavar almohadas de espuma sólida?
Las almohadas de espuma (látex o viscoelásticas) son resistentes a los ácaros, pero aun así requieren limpieza. Tal y como explica Carolyn Forté, a diferencia de las anteriores, las almohadas de espuma no se pueden meter en la lavadora (aunque algunas de espuma triturada sí lo permiten si así lo indica su etiqueta).
- Fundas. Retira las fundas y lávalas en un ciclo normal con agua tibia o caliente y detergente.
- Limpieza de la espuma. Para eliminar el polvo, aspira ambos lados de la almohada o ponla en la secadora durante 20 minutos en un ciclo de solo aire (sin calor). También puedes preparar una solución con agua fría y un poco de detergente suave, empapar un paño suave en la solución y pasarlo por la zona afectada sin frotar fuerte y, con un segundo paño húmedo, elimina los restos de jabón.
- Manchas. Limpia las zonas sucias con un paño humedecido en una solución de jabón suave. Sé cuidadoso, ya que la espuma húmeda se rompe con facilidad.
- Secado. Deja que la almohada se seque por completo al aire antes de volver a usarla.
¿Cuándo hay que reemplazar la almohada?
Incluso con un mantenimiento constante, las almohadas tienen una vida útil limitada. La forma definitiva de saber si necesitas una nueva es realizar la prueba del doblado: si doblas la almohada por la mitad y no recupera su forma original al soltarla, es hora de comprar otra. También es recomendable sustituirla si mantiene un olor desagradable incluso después de haberla lavado adecuadamente.













