¿Hay algo más agradable que ponerte una prenda recién lavada y planchada, suave y con olor limpio? Pero, en ocasiones, el tipo de detergente que utilizas, la dureza del agua o el secado repetido provocan que tus prendas, toallas y ropa de cama tengan esa desagradable sensación áspera y rugosa, con efecto acartonado. Sobre todo, es una sensación molesta en las toallas, ya que se recomienda no utilizar suavizante porque puede afectar su poder de absorción. Este y otros trucos son los que aconsejan los expertos para mejorar el lavado de la ropa y alargar la vida de tu lavadora. Para ayudarte a conseguir una colada más suave y esponjosa lavado tras lavado, hemos recopilado los mejores consejos de experto para evitarlo.

1. Utiliza el detergente en su cantidad justa: ni mucho ni poco

    Uno de los problemas más comunes es utilizar demasiada cantidad de detergente. Si te pasas con el jabón, tu lavadora tendrá dificultades para enjuagar eficazmente el exceso y ese residuo puede provocar aspereza en tus prendas. Además, esa espuma residual también puede favorecer el crecimiento de hongos y moho en tu máquina. Utilizar menos detergente conseguirá que tu ropa quede más suave y tu lavadora esté más fresca, y estarás ahorrando más dinero porque usarás menos producto. Pero, los expertos de AEG, también alertan del peligro de usar poco detergente. Si esto ocurre, tal vez no haya suficientes ingredientes activos para combatir la dureza del agua y eso puede afectar a la suavidad de sus fibras.

    2. Consulta las instrucciones de tu lavadora y del detergente

    Es importante que sigas las instrucciones recomendadas del jabón que utilices, sobre todo en las cantidades y temperaturas, además de conocer bien los ciclos de lavado de tu máquina. Algunas lavadoras aumentan automáticamente el tiempo de lavado para eliminar el exceso de espuma, pero otras pueden necesitar un ciclo adicional de enjuague para eliminarlo por completo. Recuerda, además, que debes tener la lavadora en perfecto estado para evitar que huela a humedad.

    EL MEJOR CONSEJO: Si utilizas la lavadora a una temperatura más baja, opta por un detergente líquido en lugar de uno en polvo, ya que este puede necesitar una temperatura más alta para disolverse por completo.

    how to soften clothes
    ssuaphoto//Getty Images

    3. Utiliza suavizante

    La solución más rápida para evitar la ropa áspera es utilizar suavizante, pero debes tener cuidado en qué prendas lo usas. Este producto funciona recubriendo tu ropa con compuestos químicos cargados positivamente que anulan los compuestos negativos y neutralizan su carga, haciendo que tu ropa esté más suave. Sin embargo, el suavizante contiene aceites que pueden reducir la absorción de los tejidos; por eso no deberías utilizarlo en toallas o ropa de deporte porque entonces no absorberán tan eficazmente la humedad de tu piel. Tampoco debes usarlo en telas de microfibra o ropa ignífuga. Como ocurre con el detergente, asegúrate de usar solo la cantidad correcta siguiendo las instrucciones del envase.

    4. Fórmulas alternativas y naturales al suavizante

    El bicarbonato de sodio te puede ayudar a suavizar tu ropa. Tras poner en marcha tu lavadora, espera a que el tambor se llene de agua y en el cajetín del detergente, añade media taza de bicarbonato y realiza el lavado de manera normal. También puedes usar vinagre blanco, pero, en vez de añadirlo en el cajetín del detergente al inicio del ciclo, hazlo cuando empiece el ciclo de enjuague y aclarado.

    5. Comprueba la dureza del agua

    Si vives en una zona que tenga agua dura, eso es algo que dificulta la limpieza de tu ropa. Se considera agua dura la que tiene un elevado contenido de sales minerales, sobre todo magnesio y calcio. Este tipo de aguas dificulta la limpieza porque al jabón le cuesta hacer espuma y es menos efectivo. En España, las zonas con aguas más duras son las regiones de la costa mediterránea, las islas Baleares y Canarias y algunas zonas de Aragón y Andalucía. No puedes elegir el tipo de agua que sale de tu grifo, pero sí leer las instrucciones de tu detergente y utilizar la cantidad recomendada según la dureza del agua de tu zona.

    6. Cómo ablandar el agua

    Aunque es una solución costosa, instalar un descalcificador de agua te puede ayudar a ablandar el agua, ya que elimina completamente los minerales 'malos' y los reemplaza por sodio y potasio. El descalcificador no solo te ayudará con tu colada, sino que, al eliminar la cal, también alargará la vida útil del resto de tus electrodomésticos. Recuerda que si el agua es más blanda, puedes usar menos detergente porque este es más eficaz.

    how to soften clothes
    gradyreese//Getty Images

    7. Evita sobrecargar la lavadora

    Si pones demasiadas prendas en el tambor, el detergente no se distribuirá uniformemente. Entonces el jabón se concentrará en algunas zonas y eso puede hacer que algunas prendas se endurezcan. Sobrecargar la lavadora evitará que el detergente se distribuya uniformemente por el tambor, lo que significa que probablemente se concentrará en algunas zonas y puede hacer que algunas prendas u otros objetos se endurezcan al secarlas. Debes cargar tu tambor, como máximo, a 3/4 de su capacidad para que las prendas puedan moverse bien durante el proceso de lavado.

    8. Sacude la ropa antes de tenderla

    Antes de tenderla, debes intentar sacudir cada prenda porque así se aflojan las fibras y se eliminan las arrugas. Este consejo también sirve si utilizas secadora porque acelera el secado y también disminuye las arrugas.

    how to soften clothes
    Cris Cantón//Getty Images

    9. Si usas secadora, no te olvides de las bolas de secado

    La secadora te ayudará a conservar la suavidad de tus prendas y, si añades unas bolas de lana para secadora, el resultado será aún mejor. Estas rebotan y abren las fibras de las telas al contacto. También puedes probar con pelotas de tenis que te ayudarán a esponjar las fibras.

    10. No te excedas en el tiempo de secado

    Tanto si utilizas secadora como si tiendes la ropa al sol, vigila los tiempos de secado. Si los secas demasiado, las prendas pueden dañarse y, además, las sientes 'crujientes' y acartonadas al tacto. En secadora, utiliza un programa que se apague automáticamente cuando las prendas estén secas y, si tiendes al sol, ten en cuenta si le da directamente y la temperatura ambiente. No es lo mismo tender en Madrid al sol a 35°C que hacerlo en Coruña nublado y con 20°C.