Con la llegada del verano, los ventiladores de techo vuelven a convertirse en uno de los grandes aliados para sobrellevar las altas temperaturas, pese al temor de muchos por la factura de la luz. Sin embargo, muchas personas desconocen que estos aparatos esconden una función que puede marcar una gran diferencia en la sensación térmica dentro de casa, donde también se pueden aplicar trucos que sirven para enfríar las estancias. Precisamente sobre ello ha querido llamar la atención Gloria Santamaría, creadora de contenido especializada en moda, costura, belleza y lifestyle.
Reúne a miles de seguidores en redes sociales gracias a sus consejos prácticos y a su forma cercana y desenfadada de explicar pequeños trucos para el día a día. En uno de sus vídeos, Santamaría advierte de un error muy común que, según asegura, puede hacer que el ventilador resulte mucho menos eficaz durante los meses de calor. "A lo mejor estás poniendo mal el ventilador y no lo sabes", comienza diciendo en sus redes para despertar la curiosidad de sus seguidores.
El consejo imprescindible para quienes tenemos ventilador de techo
Santamaría explica que muchos usuarios instalan un ventilador de techo y lo utilizan durante años sin prestar atención a una característica que incorporan numerosos modelos actuales. "La mayoría de los ventiladores modernos tienen dos modos: verano e invierno", señala. Aunque pueda sorprender, no se trata de una función relacionada con la potencia del aparato, sino con el sentido en el que giran las aspas. Ese pequeño detalle cambia completamente la forma en que el aire se mueve por la habitación y, en consecuencia, la sensación que experimentan las personas que se encuentran debajo.
Para comprobar si el ventilador está configurado correctamente, Gloria propone una prueba muy sencilla. "Ponte debajo y si ves que las agujas giran en la misma dirección de las agujas del reloj, es modo invierno y vas a sentir sopor", explica. El motivo tiene una explicación física. En el modo invierno, el ventilador está pensado para redistribuir el aire caliente que suele acumularse cerca del techo durante los meses fríos. Al girar en ese sentido, las aspas impulsan el aire hacia arriba, lo que hace que el aire caliente almacenado en la parte superior de la estancia se desplace por las paredes y vuelva a descender de forma más uniforme.
De esta manera, la temperatura se reparte mejor y la calefacción puede aprovecharse con mayor eficiencia. Sin embargo, esa misma configuración no resulta la más adecuada cuando lo que se busca es refrescar la vivienda en pleno verano. Según explica Santamaría, cuando el ventilador gira en el sentido contrario, el efecto cambia por completo. "En dirección contraria es al revés: mueve todo el aire y se siente fresquito", afirma.
Ese giro genera una corriente descendente que desplaza el aire directamente hacia las personas situadas bajo el ventilador. Aunque la temperatura de la habitación no disminuye realmente, el movimiento del aire favorece la evaporación del sudor sobre la piel y produce una sensación de mayor frescor, motivo por el que los ventiladores pueden hacer mucho más llevaderas las jornadas de calor incluso consumiendo mucha menos electricidad que un sistema de aire acondicionado.
No obstante, Gloria también lanza una advertencia importante para evitar confusiones. "Ojo que hay algunos modelos que es justo al revés", comenta. Es decir, no todos los fabricantes utilizan el mismo criterio para configurar el sentido de giro asociado a cada modo de funcionamiento. Por ese motivo, la creadora de contenido recomienda no fiarse únicamente de la dirección de las aspas o de la posición del interruptor que incorporan algunos ventiladores. En lugar de eso, propone realizar una comprobación muy sencilla.
"Si tu ventilador gira a derecha o a izquierda, ponte debajo y experiméntalo", aconseja. La prueba es tan simple como situarse bajo el ventilador mientras está funcionando y comprobar si se percibe una corriente de aire descendente. Si se siente ese flujo de aire sobre la piel, lo más probable es que esté configurado en el modo adecuado para el verano. Si, por el contrario, apenas se nota movimiento y la estancia resulta más cargada, puede ser una buena idea cambiar el sentido de giro.













