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El cuerpo de la mujer está muy condicionado por la carga hormonal, cambiante en diferentes períodos de su vida. Uno de los más determinantes es la menopausia, un proceso que genera muchos cambios en el cuerpo, algunos de los cuales son más visibles. Entre ellos, uno de los más evidentes es el aumento del volumen abdominal y, del mismo modo que el cuidado de la piel, también tiene algunas maneras de mejorar.
Dado que el bienestar físico es una de las preocupaciones contemporáneas más importantes, no extraña que una modificación en el contorno del cuerpo sea objeto de atención pero que nadie se desespere, porque es completamente natural. Para aceptar esos cambios puede ayudarnos comprender por qué se producen.
¿Por qué engorda el abdomen a partir de los 50 años?
La menopausia es una etapa de la vida que se caracteriza por el fin de la menstruación y, por tanto, del periodo fértil, lo cual provoca cambios en las hormonas. Precisamente, son las hormonas femeninas, los estrógenos, las que junto al cortisol, la insulina, la tiroxina y la hormona del crecimiento, regulan el metabolismo energético.
Aunque no afecta a todas las mujeres por igual, en términos generales, lo que ocurre durante la menopausia es que el volumen de estrógenos mengua de forma sustancial. Dado que son las principales encargadas de la regulación del gasto energético, gracias a la distribución de la grasa corporal, es lógico que el cuerpo acumule grasa en varias zonas del cuerpo, como caderas, glúteos y muslos y, muy especialmente en el abdomen. Este proceso de reducción de estrógenos también lleva consigo otra consecuencia, y es que puede afectar a los macrófagos, células involucradas con la respuesta inmunitaria en el tejido adiposo, de modo que es posible que en algunos casos genere un estado proinflamatorio.
Pero ese no es el único condicionante para el crecimiento o la pérdida de tonificación de la zona del vientre. La menopausia también deriva en una disminución de la masa muscular. Esto se produce porque el metabolismo basal se hace más lento, quemando menos calorías y, por ende, menos grasa, que va ganando terreno en diferentes zonas. Esto implica que, ante la misma ingesta calórica se engorde más la zona abdominal.
Por si fuera poco, además, en la menopausia se puede aumentar la resistencia a la insulina. Esta es una hormona producida por las células beta del páncreas y es esencial para regular la metabolización de los macronutrientes. Que se realice una correcta producción de insulina es básico para regular el flujo de entrada y salida del azúcar en la sangre, músculos y tejido graso, pero también para la conversión de glucosa en glucógeno, que es la energía de los músculos, y para la asimilación correcta de carbohidratos y proteínas. Por eso conviene entender que de desarrollar cierta resistencia a esta hormona, se reducirá la eficiencia en el consumo de la glucosa en el cuerpo, apareciendo ese volumen en la tripa que antes no estaba.
Eso sí, no solo los factores fisiológicos contribuyen al aumento del volumen abdominal. Algunos condicionantes proceden del estilo de vida de la mujer. El estrés aumenta aumenta los niveles de cortisol y de la irritabilidad derivada también puede aparecer el insomnio. La falta de descanso y la ansiedad también puedencontribuir al aumento de peso y, de forma localizada, de la grasa abdominal.
Por eso, si estás entrando o en pleno desarrollo de la menopausia y percibes que tu volumen abdominal está cambiando, no te preocupes, es un proceso normal. Sin embargo, sí puedes cambiar algunos hábitos para mejorar un poco el proceso: trata de tomar la vida con calma, aprende técnicas de relajación que te sirvan y acepta la situación vital en la que te encuentras, ya que es un período ineludible en la vida de una mujer. Pero además, puedes aumentar el ejercicio físico y, en especial, realizar rutinas de fuerza que te ayuden a ganar masa muscular. Incluso ya hay tratamientos como la electroestimulación que pueden contribuir a una mejora de la zona. Seguro que verte sana y fuerte te ayuda a sentirte mejor, también en la menopausia.
Cuca Miquel, experta y coach de belleza




