De pequeña, rebuscar en el neceser de mi madre era mi 'deporte de riesgo' favorito: si me pillaba, el castigo estaba asegurado, pero ni eso me impedía abrirlo a escondidas y probar todo lo que encontraba: desde el pintalabios rojo al rímel, pasando por el maquillaje compacto. La cajita con la tapa verde con palmeras pintadas, de la firma Maderas de Oriente, nunca faltaba. Era un imprescindible para ella y para muchas mujeres en los años 80. También fue uno de mis primeros maquillajes. Una elección que no solo hice por recomendación de mi madre, también porque me dejaba la piel un acabado suave y mate perfecto para una piel mixta como la mía. Además tenían un aroma suave y fresco. Con el tiempo aparecieron nuevas marcas y dejé de usarlo. Pensaba que estos polvos compactos ya no se vendían hasta que he encontrado un vídeo del creador de contenido y experto en belleza Manu Martel, que me ha llevado directamente a mi niñez y adolescencia. "El pasado siempre vuelve a tu vida", asegura el experto. Y no puedo estar más de acuerdo.

Para situar a sus seguidores, Manu explica que este maquillaje compacto "era un clásico del siglo XX" y "fue un producto viral en su momento" porque hace 100 años, cuando se lanzó, no había muchos productos de belleza de ese tipo. En su momento solamente había tres tonos y lo que hacían las mujeres era jugar con esos tonos para poder hacerse un tipo de precontouring. Lo que sería el contouring prehistórico", afirma.

Martel también señala los motivos por los que este maquillaje que marcó a varias generaciones dejó de usarse. "Después de la explosión de la movida madrileña en los años 80 y a finales de los años 90, empezó a decaer un poco lo que sería este tipo de maquillaje. Se llevaban otros estilos, se empezaron a experimentar con otros estilos como los que se podían ver en series de los noventa o en los cantantes del momento, como Geri de las 'Spice Girls'", comenta el experto.

Maderas de Oriente, el maquillaje compacto de los años 80 que vuelve a ser tendencia

Cada vez era más difícil encontrar los polvos Maderas de Oriente, un maquillaje que por aquel entonces se vendía en las mercerías. Pero, tal y como afirma Manu Martel, "no todo fue un drama y en este caso el pasado siempre vuelve a tu vida para recordarte que nunca se fue". Y es que con la llegada de las grandes cadenas de perfumería también regresó este maquillaje, que estaba prácticamente olvidado. "La nostalgia de muchas personas que recuerdan esos polvos de su adolescencia hizo, quizás, que volvieran a venderse masivamente", cuenta el experto en belleza.

Maderas de Oriente Polvos compactos

Polvos compactos
Crédito: Druni

La firma ha sabido reinventarse y, después de 100 años en el mercado, ya no solamente existe el maquillaje en polvo; también han lanzado muchos más colores y otros modelos, como por ejemplo el envase rojo, que es el rubor para dar color a las mejillas, y una línea de maquillaje fluido. Manu incluso tiene un tutorial para hacerse un contouring para estrechar la nariz con un resultado natural jugando con dos de los productos de Maderas de Oriente.

En su publicación, Manu Martel anima a sus seguidores a compartir su experiencia con Maderas de Oriente, y todos los comentarios son de mujeres que llevan toda la vida fieles a este maquillaje. "Me lo recomendó mi madre cuando era adolescente y hasta hoy no he encontrado unos polvos mejores", escribe una usuaria. "Siempre que los veo, compro dos, me encantan", añade otra entre risas. Y hay quien lo resume en una sola frase: "Los usaba mi abuela, mi madre y ahora yo. Tengo 62 años y no pienso dejar de usarlos nunca". Parece que este maquillaje, que parecía olvidado, seguirá pasando de los neceseres de madres a hijas.