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Chenoa vive una etapa muy dulce: se ha convertido en una presentadora de lo más solvente, ahora triunfa al frente de 'Operación Triunfo', y asegura tener un círculo cercano de amigos y familia que son para ella "un motor maravilloso". Pero no siempre fue así. Hace unos días, la Fundación Colacao la entrevistó para su programa 'Educando contra el bullying', y allí la cantante repasó una infancia donde sufrió acoso y desprecio por parte de sus compañeros. "Cuando llegué a España de Argentina se metían conmigo por mi forma de hablar. Como tenía acento argentino me decían 'sudaca', 'panchita', escuché las mil y una. Entonces no lo entendía muy bien, para mí nos estábamos entendiendo a pesar del acento diferente", explicó.
Chenoa, que habló claro de su papel en la final de 'Operación Triunfo' en 2002, añade que, entonces, la falta de recursos económicos tampoco ayudó. "Veníamos de una familia muy muy justa de dinero. A los 8 años los niños iban al comedor, y yo comía sola con un túper en las escaleras", detalla. Por todo ello, la cantante empezó a formar una "personalidad muy de superviviente".
En esa etapa, Chenoa encontró consuelo en su familia, sobre todo en la figura de su madre. "Ella me ayudó a gestionar las cosas", explica. Para la argentina, su entorno sigue siendo fundamental a día de hoy para sostenerla en los momentos difíciles. "Son maravillosos y no hay nada más bonito que me digan 'estamos orgullosos de ti'. También, ir a terapia si no puedes hablar con tus padres, me parece básico. Es una higiene mental necesaria", asegura. Chenoa relata que, fruto de ese bullying, tuvo una adolescencia rebelde. "Dada la situación de acoso que viví, luego me fui a un extremo de rebeldía demasiado acentuado. Me rapé el pelo, me puse en plan 'rocker' y repetí curso", confiesa.
Chenoa sobre las consecuencias del acoso: "Me cuesta muchísimo aceptar el halago, me da vergüenza"
Este acoso escolar ha dejado cicatrices en Chenoa, que está feliz con su 'perrihija'. "Yo creo que me ha quedado el llamado 'síndrome del impostor'. Nunca creo que haga las cosas del todo bien, o nunca creo que sea del todo querida, o que esté a la altura. Me cuesta muchísimo aceptar el halago, me da vergüenza", dice. Pese a todo, sufrir bullying le ha permitido desarrollar ciertas herramientas para ayudar a otros, y reconoce que su carácter le fue de gran ayuda entonces. "Gracias a Dios me ha protegido de muchas situaciones complicadas", reconoce.
La Fundación Colacao asegura que el bullying sigue muy presente en los colegios, y casi dos alumnos por aula se reconocen víctimas de acoso. Alzar la voz contra esta lacra es fundamental, y muchos famosos patrios han reconocido haber sufrido bullying en su infancia. Jesús Vázquez, Vanesa Romero, Lara Álvarez, Cristina Castaño, Natalia de Molina o Yolanda Ramos han contado lo mucho que padecieron en el colegio. Su testimonio seguro que ayuda a que los niños se sientan menos solos.









