Rafael está dispuesto a casarse por la iglesia con Fernanda, pero ella le asegura que solo lo harán por el civil ya que es un gasto muy fuerte y ahora mismo no pueden permitirse perder tanto dinero. Mientras tanto, Rigoberto le salva la vida a Isidoro y Rafael le pide a César que se aleje de su prometida, no quiere que esté tan cerca de ella.

Fernanda, consciente de la rivalidad entre ambos hombres, le ruega a César tener mayor cuidado, ya que Rafael es muy celoso y le comparte que tiene miedo de que él revele su plan antes de que ella pueda tener las pruebas en contra de Octavio. Al mismo tiempo, Rigoberto le comparte a Isabela lo que Rafael piensa de ella.

Linares quiere que Leticia esté en su boda

Unas horas más tarde, Linares le pide a Rafael que invite a su madre a la ceremonia y que ese, sea su regalo de bodas. Octavio descubre que su hijo está en la hacienda y lo corre, pero antes de irse, Rafael le asegura que lo extraña: “Siento que todo esté resultando así”. Cuando el joven Toscano regresa a la finca de su amada, Fernanda evita que vea su vestido de novia, ya que es de mala suerte y recuerda que una noche antes de casarse, Santiago la vio y todo fue una desgracia.

Isabela se entera que Rafael se casa con Linares y Carmelo le regala un terreno a Rigoberto. Por su parte, Fernanda decide rechazar los regalos que le llevó Isabela a Rafa por su futuro enlace y le asegura que esos obsequios eran para ellos, no para su nuevo matrimonio.