En el capítulo de hoy de Amar es para siempre, Ciriaco se ve contra la espada y la pared, entre las amenazas de Jeros y la creciente desconfianza de Manolita hacia él. Así pasan los días hasta que llega el esperado juicio del joven. Por fortuna para él, el tribuna le condena hacer trabajos sociales y pagar una multa. Después de los últimos acontecimientos, Manolita recupera la fe en su vástago.

Por otro lado, Jorge le pide a Carballo que unan fuerzas para desenmascarar de una vez a Luján, pero esta última se resiste. Finalmente, y tras mucho pensar, la policía simula ante Luján que Jorge y ella están juntos como pareja, aunque, cuando se quedan solos, le deja claro a su compañero que su relación sentimental se ha terminado. Además, le dice que sabe que Luján es un Rey Mago.

Rocío ha intentado desengancharse de Hugo, pero recae y Hugo se acaba enterando. Al mismo tiempo, Nieves le pide a Alberto que tenga paciencia con los vaivenes emocionales de Andrea y el chico, por su parte, se esfuerza por ganarse a su familia política y recargar de energía a la que se convertirá en su esposa.

Lorenzo quiere quitarse de encima a Benigna y Visi

Cerca de allí, Benigna confiesa que siempre soñó con ser abuela y por eso no quiere que su hijo se case con MaryJo: «Ella no podrá darme el nieto que siempre quise». A pesar de sus reticencias iniciales, Benigna le devuelve la maleta que le escondió a su hijo y acaba aceptando que Quico se va a casar con la mujer que él ha elegido.

Por otra parte, Cristina recibe al noticia de que su padre ha sufrido un infarto y ha fallecido. Además, debe afrontar la llegada de su madre Isabel, quien amenaza con revolucionar su vida. Mientras tanto, Lorenzo pone en marcha una estrategia para quitarse de encima a Visi y Benigna. Y Ricardo informa de que ha comprado Los Berrocales.