Manuel se planta ante Jimena. Aunque ella haya intentado doblegarlo por la carta de amor que encontró en el capítulo 122 de 'La Promesa', él no lo va a permitir. Y se irá a la Puebla de viaje, dejándola sola. «Necesito tiempo para saber qué quiero hacer con mi vida y si deseo que tu estés en ella», comenta el marquesito a su esposa antes de hacer las maletas y poner tierra de por medio en 'La Promesa'.

Por su parte, Jimena decide hacerse con la dirección de la Promesa, pese a que Martina se iba a ocupar de ello. «Es mi deber y mi derecho como futura marquesa de este palacio», dice Jimena con aire déspota. Martina le cuenta sus penas a Curro, al que siente cada vez más cercano. Este trata de consolarla y promete que la ayudará en lo que necesite.

María Fernández se atreve a hablarle a un atormentado Salvador de su boda aplazada

Cerca de allí, Alonso no levanta cabeza después de la marcha de Cruz a la casa de reposo mental, pese a los ánimos de Rómulo. Mientras Mauro lucha por enseñarle a Simona y Candela a escribir bien, pero está costando más de lo que esperaba. Y Petra anda renegando porque la han degradado a criada tras haber perdido el apoyo de su patrona.

Por otra parte, María Fernández se atreve a hablarle a un atormentado Salvador de su boda aplazada, pero él no parece tomárselo bien. Salvador trata de explicar a su prometida que ahora no es buen momento para casarse. Ella confiesa sus dudas a Lope y a Martina, que le propone organizar una fiesta para celebrar su regreso.