En los capítulos de esta semana de 'Amar es para siempre' Nieves le propuso a Manolita entregarse tras enterrar a Ricardo con tal de salvar a Andrea y Marcelino se revolvió ante la idea. No quería que la verdadera culpable de la muerte de Ana Mari quedase libre. Debía pagar por el crimen cometido. Sin embargo, posteriormente, conmovidos por Andrea, el matrimonio aceptó el trato de Nieves. Mientras, Jorge intentó conseguir un abogado para Luján después de que este confesase todo lo que hizo. Ante la súplica, Quintero aceptó.

    Por otro lado, Ciriaco y Maribel se reencontraron: el amor persistía en la pareja. Entretanto, Benigna…¡iba a ser abuela! La buena nueva no le sentó bien y se lo ocultó a Visi. Además, Lorenzo no acababa de confiar en sí mismo de cara a la audición, pues se sentía una vieja gloria acabada. Pese a los intentos de sus amigas, el papel para el que Lorenzo hizo el casting se lo dieron a Rodolfo Ballester, la estrella del momento.

    Luján confesó todos sus crímenes ante el fiscal, con Quintero de testigo

    El acoso de la prensa obligó a Carballo a mantenerse alejada de la agencia y los abogados necesitaron recurrir a Jorge. Por su parte, Guillermo, agobiado, empezó a arrepentirse de contratar a Gloria. El hombre trató de mantener las distancias con la recién llegada, que empezó a colaborar con Jorge en una importante investigación. Mientras, Hugo vivía entregado su compromiso, al mismo tiempo que a Ciriaco le costó asimilar todo lo sucedido con Maribel, que se quedó con los Gómez, y Juan, al que Luisita aceptó acoger en Inglaterra.

    Por fin se hizo justicia y Luján confesó todos sus crímenes ante el fiscal, con Quintero de testigo. El comisario recibió una paliza en la cárcel y un enigmático preso lo visitó. Mientras, Nieves se despidió veladamente de Andrea y no se presentó en el entierro de Ricardo. Además, Gloria y Guillermo vivieron un apasionado encuentro y Úrsula, que había regresado al barrio, le confesó a Rocío que el niño que esperaba era de Hugo.