Esta semana, en 'La Promesa', Jimena se autolesionó tras escuchar que Manuel podía participar en la Copa de Aviación Herzog Staackman. Todos acudieron alarmados. Jana trató la herida, señalando que caercía de gravedad. Lo que sí que era grave es que Jana descubrió que Jimena fingió su accidente. Entretanto, Martina habló con Alonso sobre Beatriz. La chica estaba convencida de que la acusaría de fresca, pero confió en que el Marqués la ayudase. Dicho y hecho: Alonso expulsó a Beatriz de La Promesa. Y Simona quería evitar que Candela se enterase del secreto que guarda con Carlos.

Por otro lado, la confesión de Lope a Salvador de que estaba enamorado de María Fernández hizo que su amistad entrase en crisis. Simona impuso condiciones para que Carlos les siguiera dando clases y éste tuvo que rechazar una nueva invitación de Candela que, sin embargo, empezó a notar que había algo extraño entre Simona y el maestro. Además, Cruz reapareció en La Promesa.

Pía y Gregorio dieron un paso más en su matrimonio

Toda la familia recibió con alegría la vuelta de la marquesa, menos la Baronesa de Grazalema, que temía que Cruz hubiera adelantado su regreso sin su permiso por estar tramando algo. A su vez, Curro no sabía cómo asumir toda la información que le contó Jana: eran hermanos, hijos de Dolores, una doncella asesinada hace quince años. Tanta fue su confusión que, cuando Martina le reveló que estaba enamorada de él, reaccionó con frialdad.

Por otra parte, Manuel volvió a propiciar un acercamiento hacia Jana, pero cuando esta se enteró de que había renunciado a participar en la Copa Herzog Staackman se enfadó con él y lo acusó de cobarde. Incapaz de seguir ocultando a Candela que Carlos era quien escribía las cartas de sus hijos, Simona decidió contarle toda la verdad, a pesar de las consecuencias.

En palacio, Jimena recibió a su madre y la Marquesa invitó a la Duquesa de los Infantes a quedarse unos días en La Promesa. Por su parte, Pía y Gregorio pasaron por un buen momento en su matrimonio. Pero su alegría contrastó con las rencillas entre Lope y Salvador cuyos continuos enfrentamientos estaban afectando a terceros e hizo que Rómulo les diese un ultimátum. Simona le confesó toda la verdad sobre sus hijos a Candela temerosa de que su amiga le diese la espalda por habérselo ocultado. Pero la respuesta de Candela no era la que Simona esperaba.