Esta semana en 'La Promesa', la timba convocada por Lorenzo en La Promesa no termina como él esperaba cuando, en una última mano desesperada, Margarita le arrebata su veinticinco por ciento de La Promesa. El capitán, humillado, se lo cuenta a los marqueses y Cruz lo enfrenta en privado, deben evitar a toda costa que Margarita consiga esos terrenos. Lope no se acostumbra a volver a ser lacayo, está amargado y taciturno, y no duda en contestar mal a sus compañeros. Carlos por fin le cuenta a Candela el motivo por el que ha estado tan ausente esos días… Y es que no se atrevía a confesarle que a su hija la trasladan a Gijón y que él se va con ella. ¿Siguen en pie sus planes de boda? A la par, Petra regresa a La Promesa con la barbilla bien alta… Pero recibe un frío recibimiento por parte de sus compañeros.

    Manuel consigue, gracias al abanico que Jana encontró en la cabaña de Ramona, que la marquesa le confiese la relación que le une con la anciana desparecida. Jimena por fin podrá consumar su falso aborto con la ayuda de Abel, provocando el desconsuelo de Manuel, que ve frustrado su deseo de ser padre. Con Petra de nuevo en La Promesa, Rómulo pide a todo el servicio que rebajen su hostilidad hacia ella para que reine la paz entre todos. Feliciano será el principal beneficiado de esta recomendación del mayordomo jefe.

    Todos lamentan mucho la pérdida del embarazo de Jimena, excepto ella, que le cuesta ocultar el alivio al saber que el engaño está consumado. Tanto Abel como su propia madre le piden que sea prudente y siga disimulando. Margarita presiona a Lorenzo para que le dé su parte de La Promesa que ganó en la timba de póquer y Martina se molesta con su madre. Candela anuncia que se va de La Promesa con Carlos, pero le confiesa a Simona que se va antes de lo que ha dicho para no tener que despedirse de sus compañeros. Teresa aconseja a Feliciano que se aleje de su hermana, pero éste le dice que no puede. El negocio de las mermeladas ya tiene un primer cliente, un importante hotel de Madrid.

    Pía tiene una emotiva despedida con Dieguito, ya que pronto se lo entregará a Beni

    Petra engaña a Feliciano para evitar que el negocio de las mermeladas cumpla con el pedido al que se han comprometido, tal y como le prometió a su señora. Ajenos a todo, Catalina y Pelayo preparan con ilusión esa remesa, y la hija de los marqueses le agradece a Pelayo que mintiera a Cruz para ocultar que Lope está trabajando con ellos. Y por fin ha llegado el momento en el que Candela va a conocer a Casilda, la hija de su amado Carlos.

    Jimena quiere salir de su habitación y Cruz comienza a mirarla con recelo. Mercedes y ella deciden que Abel siga atendiendo a Jimena para que la encubra. Manuel accede a que su amigo se quede en el palacio en contra de la opinión de Cruz. Cruz convence a Lorenzo para que en connivencia con el notario le tiendan una trampa a Margarita y así dejarla sin la propiedad de La Promesa. Candela miente a Carlos y le dice que su hija le ha caído bien. Porque en realidad, como le cuenta a Simona, se trata de una niñata malcriada… Pero ella ama al maestro y es un peaje que está dispuesta a pagar. Pía tiene una emotiva despedida con Dieguito, ya que pronto se lo entregará a Beni, la mujer del molinero, para que lo cuide. Jana le cuenta a Curro que sospecha que Cruz está detrás de la desaparición de Ramona.