En la semana del 4 al 11 de mayo en 'La Promesa', tras leer las cartas firmadas por “Mercedes del amor”, Pía logra encajar todas las piezas del misterio y descubre la verdad sobre la muerte de Jana: la auténtica responsable es Leocadia. Este hallazgo cambia por completo la situación en palacio y coloca a Pía ante una difícil decisión que pondría en riesgo hasta su propia vida. Ahora debe decidir si revelar lo que sabe y destapar definitivamente el secreto que durante tanto tiempo ha permanecido oculto. La gran incógnita es cómo reaccionarán los habitantes del palacio cuando conozcan la verdad y qué consecuencias tendrá esta revelación para todos, especialmente para Curro y Manuel, cuyas vidas podrían cambiar para siempre.
Adriano descubre que ha perdido la visión en 'La Promesa'
Mientras tanto, Adriano atraviesa uno de los momentos más duros de su vida. Aunque parecía que su estado de salud mejoraba poco a poco, una inesperada complicación ha empeorado todo de manera dramática. De repente, Adriano descubre que ha perdido completamente la visión y no puede ver absolutamente nada. Alarmado, acude al médico en busca de respuestas, pero el diagnóstico resulta devastador. La noticia que recibe es mucho peor de lo que imaginaba y deja en el aire un futuro lleno de incertidumbre, miedo y preocupación para él y quienes le rodean.
Capítulo 831 del lunes 11 de mayo de 'La Promesa'
Pía vive un calvario tras descubrir que Leocadia es, en realidad, Mercedes del Amor, ¡la asesina de Jana! Mientras intenta asimilar esta terrible verdad, Teresa le comunica su firme decisión de olvidar a Cristóbal por sentirse engañada. Manuel le revela a Alonso el secreto de Vera: ella es la hija del duque de Carril. Mientras, está raro con Julieta: no quiere ni ilusionarla ni preocuparla hasta que su amigo contable se pronuncie en firme. Estefanía insiste en contar que está embarazada, pero Carlo se resiste a caer en el chantaje. Martina pide a Adriano que se aferre a la posibilidad de recuperar la vista y lo espabila: ya no está enfermo. Petra se queja de que Santos ya no confía en ella como antes. Pía propone interceder entre padre e hijo. La señora Adarre y Leocadia se encuentran a solas y la doncella, incapaz de contener su odio y rabia, está a punto de estallar.














