'Pasión de Gavilanes 2', el avance de los capítulos 29 al 32 de hoy: Locura desatada

Qué va a pasar en 'Pasión de Gavilanes 2': Rosario arremete con furia contra Muriel tras saber que ama a Juan David, mientras que los celos de Juan se desatan y los mellizos recurren de nuevo a su tío.

pasión de gavilanes 2
Productora

    Juan organiza una fiesta con todos los hacendados del pueblo y su familia. A la finca llegan sus cuñadas y su suegra, quienes tienen una conversación que casi termina en pelea. Gabriela intenta que su hija Sara se fije en Demetrio, pero ella no quiere saber nada. Por otro lado, los mellizos hablan con Óscar sobre sus problemas con la muerte del profesor Carreño. El trío quiere comprobar si Adela, finalmente, tiene algo que ver con la extorsión de la que están siendo víctimas Erick y León.

    Durante el transcurso de la velada, lo que más ha llamado la atención de la celebración es la presencia de Albin Duarte, quien fue invitado por el propio Juan, a pesar de estar molesto por su cercanía con Norma. La buena sintonía entre Elizondo y el recién llegado no pasa inadvertida para el resto de los presentes al evento. Sobre todo, para Sara y Gabriela, que no entiende la actitud de Norma ¿Acaso hay algo más que una amistad entre Albin y ella?

    Gunter media entre Rosario y su hija

    Por su parte, Juan David y Muriel pasan la noche juntos. El amor entre ellos es cada vez fuerte. No obstante, a la mañana siguiente, tienen que volver a sus realidades. El joven regresa a su hacienda y en el camino se encuentra con su padre, quien cree que estuvo con Rosario. Juan David le deja claro que no está enamorado de la artista, sino de otra muchacha. “Lo de esa mujer fue simplemente algo físico, un capricho podríamos decir”, comenta para tranquilidad de su padre, que no ve con buenos ojos a la artista.

    No tiene tan buena suerte Muriel. La chica llega a casa y tiene un enfrentamiento con su madre. Rosario pierde los papeles y le exige que le diga quien es el hombre con el que está saliendo: “No voy a permitir que me sigas viendo la cara de estúpida”. La discusión es tan grave y violenta que Muriel se marcha a su habitación y comienza a hacer maletas. No soporta estar ni un minuto más en San Marcos. No obstante, después de conversar con Gunter, Montes recapacita y le pide que se quede. “A los enemigos hay que tenerlos cerca”, sugiere el mayordomo.

    This content is created and maintained by a third party, and imported onto this page to help users provide their email addresses. You may be able to find more information about this and similar content at piano.io
    Publicidad - Sigue leyendo debajo