Burak entró en el zulo golpeado y se hizo pasar por un rehén más del asesino misterioso. «Le seguí la pista y cuando vio que le había descubierto, me pegó y me metió aquí. Nunca pude llegar a verle el rostro», le contó a Ceylín, que confió en su palabra en el capítulo 41 de 'Secretos de Familia'. El resto de habitantes del lúgubre lugar, no se fiaban de su nuevo compañero y trataron de mantener las distancias con él. Ceylín intentó orquestar todo un plan para atraer al secuestrador hasta donde estaban encerrados, pero, por obvias razones, la idea no terminó de funcionar.

    Mientras, Ilgaz descubrió que Burak era el nieto de Haluk, el rico empresario para el que trabajaba Metin como guardaespaldas. La policía se presentó en la mansión para hacer un registro, aunque Haluk, en un primer momento, se negó a dejarles pasar. Después de atar cabos, se dieron cuenta de que los secuestrados debían estar en la mansión que linda con el pozo donde encontraron los cadáveres hace tan solo unas semanas.

    Tras un operativo rápido y efectivo, la policía se personó hasta el lugar y liberó a los retenidos, incluida Ceylín. Por otro lado, Yekta le hizo creer a su exesposa Laçin que tenía una enfermedad incurable y esta, por pena, le permitió regresar a vivir con ella. Pretendía cuidarle los últimos meses de su vida. Cuando se quedó solo, el abogado celebró que su plan hubiera funcionado.

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    Osman descubrió las mentiras de Çetin

    Al día siguiente, Haluk se comunicó con Yekta. Este se encargó de la defensa de Burak, que en todo momento, dijo ser inocente. El abogado logró sacarle de prisión por falta de pruebas, pero Ilgaz estaba seguro de que era el asesino. Yekta compartió la opinión del fiscal y así se lo hizo saber a Burak: «Sé que hace años tuviste un altercado con un hombre que te vio tirar algo al pozo donde hace poco aparecieron multitud de cadáveres. Ese testigo fue cliente mío. cuerpos. Tienes suerte de que me interese que estés libre y de mi lado». Lo que Burak no sabía era que fue el propio Yekta quien dio aviso a la policía de dónde depositó los cuerpos de sus anteriores víctimas.

    Por otra parte, Osman logró averiguar el nombre del pretendiente de Aylín. El supuesto doctor trabajó en un hospital de la ciudad. Dispuesto a todo por conocerle en persona, le pidió una cita a su asistente. Osman se quedó de piedra cuando tuvo ante si al verdadero Çetin: un doctor de casi 70 años. Así pues, descubrió que el novio de Aylín había usurpado la identidad de otro hombre