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Si no fuera porque Miguel Ríos le precedió, Loquillo podría ser perfectamente, a día de hoy, el rey del rock en español. A sus 65 años, y con una carrera de más de 40 a sus espaldas, el catalán José María Sanz Beltrán lo ha conseguido todo, aunque sin lugar a dudas uno de sus grandes logros en el ámbito más personal ha sido sellar su amor de más de 40 años con el amor de su vida, Susana Koska. La pareja se casó en 2024, tras cuatro décadas de relación, y con su hijo, Cayo Bruno, como testigo, siendo el propio artista el que lo contó en sus redes sociales. No es José María de los que gustan de sincerarse sobre su vida privada, pero de vez en cuando hace excepciones, como la que hizo con su entrevista en DIEZ MINUTOS hace unos años de la mano de Rosa Villacastín, o la que ha hecho ahora con Jordi Évole, al que incluso ha desvelado el secreto sobre de dónde viene su apodo artístico: "Se va a enfadar Epi", avisó al periodista.
Quizá muchas veces sus propios fans se habrán preguntado de dónde viene eso de 'Loquillo', y lo cierto es que no puede tener una historia más mundana. De hecho, el propio Jordi, al escucharla, se llevó una decepción: "Es la anécdota más mierda de una estrella del rock and roll", le dijo entre risas. Loquillo le contó a Évole que su apodo, realmente, se lo puso el jugador de baloncesto Juan Antonio San Epifanio, más conocido como 'Epi', con el que jugó y del que fue muy amigo en su juventud.
La historia detrás del apodo de 'Loquillo'
En un principio, el apodo de José María no era otro que 'El pájaro'. Todo vino porque, en una ocasión, Epi le vio con una chupa de cuero con el dibujo del Pájaro Loco que consiguió sacarle a un marine americano. "Hombre, ¡pájaro!", le dijo cuando apareció con ella puesta, y se quedó con aquel mote entre sus amigos. Sin embargo, tiempo después, durante un partido, y tras un pase bastante agresivo de Epi que casi consiguió tirar al suelo a José María accidentalmente, empezaron a llamarle Loquillo.
"Creo que en un campeonato de España, de escolares o de Cataluña, Epi me lanzó el balón en un contraataque y me lo tiró con tanta mala leche que me dio en el estómago. Entonces me caí. Se me acercó: 'Ya no eres un pájaro, eres un loquillo'", le confesó a Jordi. Un nuevo mote que se extendió como la pólvora entre sus amistades y que, de cara a su carrera musical, decidió conservar. "Es la anécdota más mierda de una estrella del rock and roll", le dijo el entrevistador. "Se va a enfadar Epi", respondió Loquillo, orgulloso de su apodo y de sus orígenes.
















