Tengo debilidad por los libros que te explican cómo funciona la cabeza de alguien que admiras. Las anotaciones en bruto, las páginas escritas sin saber que alguien las iba a leer, los pensamientos que una se guarda y que luego resultan ser exactamente los que más te dicen sobre quién era la persona... Podría seguir. Cuando la editorial Anagrama publicó los diarios y cuadernos de Patricia Highsmith, supe que iba a hacerme sentir incómoda y que no iba a poder dejar de leerlos. Y tenía razón en las dos cosas.

La directora de cine maravillosa Isabel Coixet (Barcelona, 1960) lo ha elegido como el primero de su lista de favoritos cuando la editorial Anagrama la invitó a su biblioteca para hacer su propio top de libros, en un vídeo publicado en la cuenta de TikTok de la editorial. Ha confesado: "Hay cosas que hubiera preferido no saber de Patricia Highsmith. Es un libro fascinante. Bueno, a mí siempre me han fascinado los libros de Patricia Highsmith y su vida, ¿no? Y la mala leche que tenía realmente." Y sigue: "Es que ves a una persona realmente atormentada, ves a una persona que, claro, es que luego escribía lo que escribía porque se comía la cabeza, manipulaba. Cómo le gustaba el gossip, cómo le gustaba manipular a la gente".

El libro es 'Diarios y cuadernos', y lo publica Anagrama. Es la escritura privada de Patricia Highsmith (Fort Worth, Texas, 1921), la autora de 'Extraños en un tren', de 'El talento de Mr. Ripley' y de 'Carol', reunida y editada por su editora suiza Anna von Planta, quien se sumergió en las más de ocho mil páginas de anotaciones que Highsmith dejó guardadas entre la ropa en un armario al morir, y realizó una meticulosa selección que ahora sale a la luz. Ocho mil páginas. Guardadas en un armario, entre ropa.

Anagrama 'Diarios y cuadernos', de Patricia Highsmith

'Diarios y cuadernos', de Patricia Highsmith

Especificaciones

EditorialAnagrama
Número de páginas1256
Año de edición2022

¿Quién fue Highsmith más allá de sus novelas? Sus padres se divorciaron antes de su nacimiento. No conoció a su padre hasta los doce años. Durante los primeros años de su vida fue educada por su abuela materna en Texas. Su madre contrajo matrimonio con Stanley Highsmith, de quien Patricia tomó el apellido. Según ha confesado, su madre intentó abortar bebiendo aguarrás durante su embarazo, y Highsmith nunca superó esa relación de amor y odio. Toda esta película de vida es lo que ha alimentado a Tom Ripley, el sociópata encantador que seduce al lector al cometer crímenes sin el menor remordimiento. Ripley se inventó al se desilatar los demonios de alguien que los poseía.

Su vida personal era, desde luego, problemática. En parte por su alcoholismo. Nunca tuvo una relación sentimental que durase más que unos pocos años. Prefería la compañía de sus gatos y caracoles, y una vez dijo: "Mi imaginación funciona mucho mejor cuando no tengo que hablar con la gente". Murió sola en Locarno, Suiza, en 1995. Sus manuscritos los dejó a la Biblioteca Nacional de Suiza. Sus derechos de autor, a la colonia de Yaddo, para artistas jóvenes. Fue coherente hasta el final. Ni siquiera en la muerte quiso que la gente se la quedara.

Volviendo a las palabras y recomendación de Coixet, sabemos que ella retrata el interior de sus personajes como nadie. Lo ha hecho en 'Mi vida sin mí', en 'La vida secreta de las palabras', en 'La librería', en casi todas sus obras. Es también una lectora que puede leer estos diarios y entender lo que significan. Cuando dice que el libro le ha resultado fascinante y que hay cosas que hubiera preferido no saber, describe la incomodidad que produce descubrir que alguien a quien admiras no era una persona fácil de admirar. Highsmith era antisemita, racista, misántropa, manipuladora, alcohólica. Sus diarios lo dejan por escrito, sin atenuantes. Y a la vez era una escritora de una lucidez extraordinaria, alguien que entendió la psicología humana a un nivel que muy pocos escritores han alcanzado. Todo esto resulta una contradicción rara. Los Diarios y cuadernos son la cocina de una de las grandes literaturas del siglo XX. Están los años de estudiante en Nueva York, las noches en el Greenwich Village de los cuarenta con personajes como Judy Holliday y Jane Bowles, los primeros indicios de su vocación literaria, el éxito de Extraños en un tren y la adaptación inmediata de Hitchcock, el paso por la colonia de artistas de Yaddo junto a Chester Himes y Flannery O'Connor, la publicación de 'Carol' bajo seudónimo para evitar el escándalo (obra lésbica), la decisión de abandonar Estados Unidos y vivir en Europa.

Coixet remató su recomendación con una observación práctica que me parece perfecta. "No es un libro apto para leerlo en la cama, se te cae encima, pero para un sillón, sillón sofá, muy recomendable." Tiene razón en el sentido literal y en el metafórico. Es un libro pesado en todos los sentidos... Tiene 1256 páginas. Cuando terminas los diarios y vuelves a abrir 'El talento de Mr. Ripley', lees a Ripley de otra manera.

Isabel Coixet ha recibido el Premio Nacional de Cinematografía y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, además de dos Premios Goya a la mejor dirección. En 2015 fue nombrada Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia. Es una directora que trabaja sobre los mecanismos internos de las personas. Su obsesión la conecta directamente con Highsmith, que también pasó toda su vida escribiendo sobre lo que se esconde. 'Los Diarios y cuadernos' de Highsmith son incómodos, reveladores, a veces desagradables y siempre imposibles de dejar.