María Dueñas (Puertollano, Ciudad Real, 1964) publicó hace tiempo en su cuenta de Instagram una foto que ocupó unos segundos en el feed de sus seguidores pero que vale la pena rescatar un ratito más hoy. En la imagen aparecen dos ediciones del mismo libro: la que ella ya tenía en inglés desde hacía tiempo y la nueva edición en español que la editorial Libros del Asteroide le acababa de hacer llegar. Debajo, Dueñas escribió: "Desde Libros del Asteroide me hacen llegar el último libro traducido de Nora Ephron, gracias. Lo sumo a mi vieja edición en inglés: magníficos los dos". Dueñas tenía el libro en inglés y lo había leído antes de que llegara a España en su traducción completa, y al recibir la edición española lo trató como un reencuentro con algo que ya apreciaba.

María Dueñas es doctora en Filología Inglesa y, tras dos décadas dedicada a la vida académica, irrumpió en el mundo de la literatura en 2009 con 'El tiempo entre costuras', la novela que se convirtió en un fenómeno editorial y cuya adaptación televisiva logró numerosos galardones y un espectacular éxito de audiencia. Sus obras posteriores continuaron cautivando a lectores y crítica. Ha sido traducida a más de treinta y cinco lenguas. Su formación en literatura inglesa no es un dato menor cuando se habla de esta recomendación Dueñas lee en inglés desde siempre, lleva tiempo siguiendo la literatura anglosajona en su lengua original. Por lo tanto, si rescata a una autora que ya conocía antes de que se popularizara en España, está contando algo que viene de lejos.

El libro, en esta ocasión, es 'No me gusta mi cuello', de la autora maravillosa Nora Ephron (Nueva York, 1941). Ephron fue guionista, directora de cine, productora, periodista, novelista, ensayista y dramaturga. Saltó a la fama internacional cuando escribió el guion de la aclamada comedia 'Cuando Harry encontró a Sally'. Si ese título te suena, es porque es una de las comedias románticas más queridas de la historia del cine, esa en la que Meg Ryan finge un orgasmo en una cafetería de Nueva York con una naturalidad que hizo de la escena un icono. Detrás de esa escena, y de toda la película, estaba Ephron, que escribió el guion con la misma exactitud cortante y el mismo humor inteligente que tiene en todo lo que escribió. Un 10. De autora y de historias.

Libros del Asteroide 'No me gusta mi cuello', de Nora Ephron

'No me gusta mi cuello', de Nora Ephron

Especificaciones

EditorialLibros del Asteroide
Número de páginas176
Año de edición2023

Quién fue Nora Ephron

Nació en Nueva York el 19 de mayo de 1941 y falleció en la misma ciudad el 26 de junio de 2012. Fue una de las más agudas y brillantes periodistas de la ciudad. Sus padres eran guionistas de Hollywood. Creció, casi literalmente, entre películas y diálogos, escuchando hablar de estructura narrativa en las cenas familiares. Ephron supo imaginar frases con el detalle justo, el ritmo preciso, el remate inesperado.

Fue tres veces candidata al Oscar por los guiones originales de 'Silkwood', Cuando Harry encontró a Sally y 'Algo para recordar'. Fuera del cine, Ephron fue una escritora que convirtió su vida en material literario con un descaro y una elegancia que muy pocas personas han logrado combinar. Su único libro de ficción, 'Se acabó el pastel', lo escribió después de su divorcio. En él, narró, disfrazada, la historia de su matrimonio con Carl Bernstein, el periodista que destapó el Watergate, y de cómo la engañó cuando ella estaba embarazada de siete meses de su segundo hijo. El libro fue un escándalo y un éxito absoluto. Parece que la mejor manera de sobrevivir a algo doloroso es convertirlo en algo que otros puedan leer y reconocerse.

'No me gusta mi cuello' es un libro divertido. Ephron la consideró su obra más personal y directa. Es una colección de textos. En ellos, habla de envejecer, de vivir en Nueva York, de sus años en la Casa Blanca como becaria cuando Kennedy era presidente, del amor, del divorcio, de los bolsos que detestaba, del tinte del pelo, de las cremas que prometen milagros y no sirven para nada, y de ese cuello suyo que nunca le gustó y que le hizo comprender que las cosas que no nos gustan de nuestro cuerpo a los treinta y cinco años son nostalgia a los cuarenta y cinco.

Es una voz que engancha desde el muy primer momento y que no suelta al lector. La obra tiene el don rarísimo de parecer que está hablándote directamente a ti, que está contando cosas que tú también pensabas pero no sabías expresar, que hace de observaciones cotidianas sobre cómo funciona la vida de una mujer algo muy personal y muy universal al mismo tiempo. Los escritores de los que Dueñas se ha rodeado siempre, los que ha estudiado y traducido en su carrera académica, tienen la cualidad de decir verdades sin grandilocuencia.

Como podemos leer en el material promocional de la obra por parte de la editorial, la escritora Laura Ferrero dijo de Ephron que "con una voz única, sus textos desgranan las alegrías y sinsabores de nuestros tiempos convirtiéndolos en hilarantes y conmovedoras reflexiones." El escritor Sergio del Molino señaló que "hay pocas articulistas que hayan creado una escuela más poderosa" y que "lo que hace requiere de un talento fuera de lo común". Son opiniones de escritores que han leído a Ephron y han intentado entender qué tiene que tan pocos tienen. La respuesta que da Del Molino (que hace falta un talento fuera de lo común) es la más honesta, porque en el fondo Ephron no tiene truco. Solo es muy buena.

Otro libro imprescindible de Nora Ephron

Si te ha gustado 'No me gusta mi cuello' y quieres seguir con Ephron (lo más probable es que quieras, porque así funcionan sus libros), la misma editorial Libros del Asteroide publicó 'No me acuerdo de nada', el último que Ephron escribió antes de morir en 2012. Es una recopilación de artículos breves y de espíritu juguetón, en el mejor tono de los columnistas mordaces, un must de la prensa anglosajona, donde Ephron hace un repaso divertido y melancólico de su pasado, de sus fracasos y alegrías y de todas las cosas que va olvidando con la edad. Es todavía más personal que 'No me gusta mi cuello', porque lo escribió sabiendo que estaba enferma aunque casi nadie lo supiera. Hasta María Dueñas lo expresa en el material oficial de la editorial: "Nora Ephron nos dejó en 2012 y, aunque lo intento, no he encontrado a nadie que la reemplace en mis lecturas con dosis similares de lucidez, inteligencia y gracia". Si una escritora de la talla de Dueñas lleva más de una década buscando a alguien que llene ese hueco y no lo encuentra, algo dice eso de lo que Ephron dejó.