Siri Hustvedt es mucho más que la mujer de Paul Auster. Es una autora inmensa con una carrera llena de reconocimientos –entre ellos, el premio Princesa de Asturias de las Letras en 2019–, y que cuenta con libros tan increíbles como 'Todo cuanto amé ', 'El verano sin hombres' o 'El mundo deslumbrante' (todos en Seix Barral, si te animas a descubrirla). Tengo que reconocer que yo leí a Siri mucho más tarde que a Paul Auster, que fue el autor que más veneré en mi época adolescente. El mismo día que salía alguno de sus libros, allí estaba yo para comprarlo. Recuerdo dos que me gustaron especialmente, 'El palacio de la luna' y 'Leviatán', lecturas que me hicieron sentir menos sola en una época donde todo se vive con demasiada intensidad, ¿verdad? Es un libro digno de encabezar la lista de los mejores del año.
Paul Auster falleció de un cáncer de pulmón el 30 de abril de 2024 y ahora, dos años después, su mujer ha publicado 'Historias de fantasmas', el libro más bonito que vas a leer este año, al menos yo lo he sentido así. Un texto de 382 páginas donde relata el duelo que está atravesando tras la muerte de su marido, con el que convivió durante 43 años. A pesar de lo que puedas imaginarte, no es un libro triste, sino lleno de ternura y que te invita a enfocarte en lo importante. Siri no solo plasma sus reflexiones, sino que incluye las cartas que se escribían cuando empezaron a salir, alguna nota picante que se dejaron por San Valentín, y también textos inéditos del escritor.
En el momento de su fallecimiento, Auster estaba inmerso en un proyecto muy especial: un librito compuesto por cartas a su nieto Miles, hijo de Sophie Auster, que nació tan solo cuatro meses antes de que muriera su abuelo. Paul ya sabía que no iba a verlo crecer, y plasma en ellas cosas que le gustaría que él leyera cuando fuera mayor. Todas esas cartas también están incluidas en esta 'Historia de fantasmas', y son preciosas. Lo más emocionante de esas páginas es que no están escritas desde la grandilocuencia, sino desde lo cotidiano. Paul Auster no intenta dejar grandes lecciones filosóficas a su nieto, sino pequeños fragmentos de vida: recuerdos, observaciones, pensamientos sobre el tiempo y sobre todo aquello que ya sabe que no podrá compartir con él. Ahí es donde el libro adquiere una dimensión especialmente conmovedora. A punto de fallecer, el escritor le dijo a su mujer que quería convertirse en un fantasma, regresar para ver cómo estaba o qué escribía tras su partida. Y Siri lo consigue en este libro: Paul está presente en todas las páginas en un libro que marca a quien lo lee.
Siri también cuenta cómo se conocieron, cómo ella sintió un auténtico flechazo y cómo fueron sus comienzos. Una de las cosas que más me gustan de este libro es que tampoco reniega de los momentos oscuros que tuvo su vida en común. Cuando la escritora empezó a vivir con Paul, este tenía un hijo de cuatro años fruto de su primer matrimonio. Siri mantenía una relación muy estrecha con su hijastro, Daniel Auster, pero en la adolescencia, él empezó a coquetear con las drogas y protagonizó una de las historias más trágicas que se recuerdan. Dos años antes de enfermar, Paul vivió el golpe más duro de su vida: su hijo fallecía por una sobredosis a los 44 años. Daniel se encontraba en libertad bajo fianza tras ser arrestado por su implicación en la muerte de su hija de solo diez meses, nieta del escritor, también por una sobredosis de heroína y fentanilo. "Es la historia más triste de Paul, la que más lo marcó, la que le dolió por dentro hasta su muerte. A mí también me dolerá hasta que me muera, al igual que a Sophie. Y si cada uno contara la historia completa, las versiones serían totalmente diferentes. Cada perspectiva es única", escribe Siri en su libro.
Mientras lees 'Historia de fantasmas', tienes la sensación de estar entrando en la memoria de una pareja que construyó un universo propio a través de la literatura, las conversaciones y el tiempo compartido. No es únicamente un libro sobre la pérdida, sino también sobre todo aquello que permanece cuando alguien desaparece: las costumbres, las bromas privadas o incluso la forma en la que una persona sigue habitando una casa. Siri Hustvedt consigue transformar el dolor en literatura sin caer en la autocompasión, y convierte estas páginas en un homenaje precioso a la vida en común, y a la necesidad de mantenerse en pie después de la despedida. No te lo pierdas.












