El pasado Sant Jordi, Pedro Martí (Almansa, 1988) firmó en Barcelona al lado de Julia Navarro, Elsa Punset y Máximo Huerta. Para alguien que empezó su carrera literaria llevando ejemplares él mismo en coche a librerías locales de la comarca, colocarse en aquella mesa es importante. Martí es diplomado en Magisterio especializado en inglés y durante años compaginó la docencia con la escritura, primero autopublicándose y luego en editoriales pequeñas, hasta que 'La mala hija' llegó a Destino y lo cambió todo. La novela lleva ya más de cincuenta mil lectores, once ediciones y es uno de los mejores thrillers mejor valorado de 2025 en Goodreads. Benjamín Prado (Madrid, 1961), poeta y novelista, lo calificó de "Magistral. Una novela que eriza el vello. Un autor a tener muy en cuenta".

La historia de cómo surgió el libro es más interesante de lo que parece en un libro de thriller. Martí lo explicó en una entrevista en Vozpópuli: "Me apetecía hacer algo distinto. Después de haber escrito una novela sobre un gran asesino en serie quería todo lo contrario, una maldad que se escondiera en un pueblo, en los secretos, y que la investigación avanzara mediante interrogatorios y diálogos. Primero surgió la desaparición de la chica, porque necesitaba una figura como Laura Palmer; Belén era mi Laura Palmer o mi Harriet Vanger en Millennium". Ahí está la referencia cultural que organiza el libro desde dentro: Twin Peaks y Millennium. La Sexta lo bautizó como "el Twin Peaks manchego que reinventa los clichés de la novela negra". Martí reconoció que le encantó la etiqueta.

Destino ‘La mala hija’, de Pedro Martí

‘La mala hija’, de Pedro Martí

Destino ‘La mala hija’, de Pedro Martí

Crédito: Destino

Almansa es la ciudad que aparece en la novela y también es donde nació el autor. Al preguntarle por escenas ficticias que confrontaran sus propios recuerdos del lugar, Martí respondió: "Hay muchos recuerdos diseminados en esas seiscientas y pico páginas, pero por poner un ejemplo concreto, al igual que le sucede a Alma, viene a mi mente el recuerdo de un hombre que vivía a los pies del castillo y que, según se contaba, disparaba cartuchos de sal a los críos que iban a su puerta a molestarle con su escopeta". El miedo infantil disfrazado de atmósfera de thriller es lo que hace que Almansa en la novela resulte reconocible para quien la conoce y completamente creíble para quien nunca ha estado allí. 'La mala hija' es Almansa casi religión: "Cada vez que vuelvo, más y más gente me saluda y me felicita por la novela. Es tremendo cómo mis paisanos se han volcado con esta historia".

La obra nos sitúa en un enero frío. Belén Villalba, 16 años, desaparece en Almansa sin dejar rastro. Es una adolescentes que parece tener todo controlado. Es inteligente, carismática, aparentemente buena hija. La capitán de la UCO, Alma Ortega, está pasando por un momento difícil en su vida personal y tiene que volver a su pueblo natal para hacerse cargo de la investigación. Lo que complica las cosas es que la teniente que lleva el caso es su hermana mayor, con quien arrastra años de rivalidad.

La novela nada entre el géneros policíaco (en primer nivel), el costumbrista (segundo, con una descripción interesante de los modos de vida de una localidad pequeña de interior) y novela de personajes (en tercera instancia y lo que le da fortaleza real porque hay muchas tramas policíacas con fácil enganche en el mercado, pero lo que hace volver a una saga suelen ser sus personajes).

Irene, la mejor amiga de Belén y hacker adolescente con serios problemas sociales, y Diego, un periodista en paro que ve en el caso una oportunidad, completan el cuadro de una novela que tiene claramente vocación de saga. Martí ya confirmó que "Alma volverá a Almansa" en 2027, lo que hace de este primer volumen un punto de partida especialmente cómodo. Uno puede entrar sin comprometerse con una serie interminable, leer la historia que tiene principio y final dentro de estas páginas y decidir después si quiere seguir. Santiago Díaz, uno de los referentes actuales de la novela negra española, lo describió como "salvaje y adictiva. Pedro Martí ha llegado para quedarse." Paul Pen habló de algo "a la altura de las mejores series policiales".

A Martí le preguntaron en otra entrevista qué actriz podría hacer de Alma Ortega si la novela se adaptara: "Me gustó mucho 'El desorden que dejas', que creo que tiene cosas en común con 'La mala hija'. Sale Bárbara Lennie, que me parece una actriz fabulosa y creo que podría ser una Alma Ortega genial". La referencia a 'El desorden que dejas', la serie de Netflix protagonizada precisamente por Lennie y ambientada en Galicia, es inteligente. Las dos comparten la lógica del pueblo como escenario. Por lo tanto, si la serie te enganchó, este libro tiene muchas posibilidades de gustarte.

Para terminar, os comentamos que el hecho de que todo esto lo haya conseguido un maestro de inglés de Almansa que empezó llevando sus libros en el maletero del coche, antes de que ninguna editorial grande apostara por él, es la historia de fondo que hace que el libro resulte aún más interesante. "He autoeditado, he llevado ejemplares yo mismo a librerías, he estado en editoriales muy pequeñas. Ha sido una lucha continua", reconoció Martí. Dale una oportunidad. No vas a arrepentirte.