A sus 74 años, Arturo Pérez-Reverte ha vuelto a dejar una aplaudida reflexión que se hizo viral desde su intervención en el podcast de Jordi Wild en YouTube, donde también recomendó las dos novelas sobre memoria histórica que considera imprescindibles en 2026, esta desconocida novela negra de 384 páginas o la novela histórica que todo el mundo tendría que leer. El escritor, académico de la Real Academia Española y antiguo reportero de guerra, ha dejado un potente discurso en el que defiende los valores de la vejez en una sociedad que está arrinconando a nuestros mayores. "Fui educado para un mundo que ya no existe", ha reconocido. El autor mantiene una actividad pública muy intensa. Este año ha publicado 'Enviado Especial' y el año pasado volvió al universo del Capitán Alatriste con 'Misión en París'. Sigue muy presente en la prensa y en entrevistas, donde suele dejar reflexiones muy comentadas sobre la sociedad actual.

Durante su conversación con Jordi Wild, el escritor habló largo y tendido sobre la vejez y el lugar que ocupan hoy los mayores. Su diagnóstico no es optimista. "La vejez es fea y se arrincona. Todos tenemos que ser guapos y jóvenes. El viejo se queda fuera", afirma el autor. Para Pérez-Reverte, se trata de un cambio cultural profundo. "Es un error enorme que estamos cometiendo en Occidente y Europa", añade. "Esto no sucede en África, en Asia, en América del Sur, donde la gente mayor sigue siendo una referencia y la joven calla".

Arturo Pérez-Reverte explica por qué cree que los mayores han sido arrinconados

arturo perez reverte
Jesus Briones

Según Reverte, antes existía una relación distinta con las personas mayores. No se las escuchaba solo por educación o por respeto, sino porque su experiencia resultaba útil. "Antes teníamos la necesidad social de escuchar a las personas mayores que transmitían su experiencia", sostiene. "Era útil porque cuando llegaba el dolor y el sufrimiento, que siempre llega, sabían cómo afrontarlo. Eso lo hemos ido perdiendo". El escritor está realmente preocupado. "Es un error muy frecuente arrinconar a los viejos".

En su experiencia personal, reconoce que sigue atento a lo que ocurre y que mantiene la curiosidad. "Yo sigo vivo y tengo curiosidad por el mundo, pero conozco mis limitaciones", porque considera que pertenece a una generación formada con otros códigos, otras formas de respeto. "Intento en lo que puedo adaptarme al mundo presente para no ser un marciano".

arturo perez reverte
Carlos Alvarez//Getty Images

Para explicar lo que significa aprender de los mayores, el escritor pone un ejemplo de su propia vida. "Cuando yo llegué a la Academia de la Lengua en 2003, era un académico joven que venía de otro mundo", cuenta. Su actitud entonces fue escuchar. "Y allí estaba gente extraordinaria como Manuel Seco, Mingote o Camilo José Cela, y yo estaba callado. No abría la boca”, recuerda. Pérez-Reverte explica que durante mucho tiempo prefirió observar y aprender antes que intervenir. "Ahora soy de los más viejos. No hablé durante dos años. Me quedaba y escuchaba", afirma. Aquella experiencia, según el escritor, le permitió acceder a una memoria y a una forma de entender el mundo que hoy están desapareciendo. "Me encantaba ser académico por llevarme una cantidad de información participando de un mundo que ya no existe y que está desapareciendo".