Sídney acoge este domingo un evento mundial que ha hecho historia en el deporte femenino batiendo récords: récord de asistencia, récord de difusión y récord de recaudación. Se trata de la Final de la Copa del Mundo de fútbol femenino en la que la Selección Española ha dado la campanada clasificándose con un juego que ha enamorado a todos los entendidos y con el que, seguro, nos podremos llevar la segunda estrella tras la primera conseguida en el Mundial de Sudáfrica de 2010 masculino.

Si hace 13 años el Rey Felipe VI no se quiso perder la cita acudiendo al palco VIP de aquel estadio, en esta ocasión han sido la Reina Letizia y la Infanta Sofía quienes lo han hecho, y es que la Casa Real ha apoyado a esta selección desde el inicio. De hecho la Infanta es la segunda vez que acude después de visitarlas en la Eurocopa junto a su hermana, la Princesa Leonor, quien ahora está inmersa en su instrucción militar.

Con un elegante traje de chaqueta de riguroso y prácticamente obligado rojo, La Reina ha tenido unas palabras para los micrófonos de RTVE que ha acudido a Sídney para retransmitir este evento. En sus declaraciones confesaba que haber viajado "medio mundo" no era impedimento para poder disfrutar de este evento histórico ya que es la primera vez que la Selección española disputa una final femenina: "Es una alegría y es emocionante estar aquí para apoyar a las jugadoras que han ilusionado a todos", señalaba a las preguntas del reportero.

También ha tenido unas palabras la infanta Sofía, que lucía una gabardina en blanco crudo y una gran bufanda roja: "estoy deseando que empiece el partido e ir después al vestuario pase lo que pase". Y es que, tal y como ha sentenciado la Reina: "Con esa capacidad para superar obstáculos, el trabajo, el esfuerzo y las ganas de ganar... ellas ya son unas campeonas"

Tal y como ocurriera en 2010, el evento está siendo un fenómeno en España y es que el horario (un domingo a las 12 de la mañana) ha ayudado a que familias se congreguen no solo en sus casas y en los bares sino también en las pantallas gigantes que algunas ciudades han instalado en sus plazas. No todos los días se puede ver un acontecimiento histórico deportivo.