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La princesa Leonor ha demostrado una gran capacidad de adaptación en su formación como Heredera. Así, lo hemos vuelto a ver ahora en la Escuela Naval de Marín donde ingresó el pasado jueves 29 de agosto. La hija mayor de Felipe y Letizia ya ha empezado su curso como guardamarina de primero y permanecerá en en Marín hasta el próximo mes de enero cuando embarque en el buque escuela Juan Sebastián Elcano y visite distintos puertos internacionales como parte de esta formación.
Pero no todo es estudiar, Leonor, que también ha recibido su primera formación naval, también dispone de tiempo libre y lo comparte con sus compañeros. El pasado fin de semana, sólo un par de días después de su ingreso en la escuela, la princesa mostró ya mucha sintonía con sus compañeros de promoción. Juntos salieron a tomar algo a un restaurante cercano, Tapería D'Elvi de Meira, en Moaña (Pontevedra), donde disfrutaron de la gastronomía y de un tiempo de relax. Ataviados con el uniforme blanco de la armada, Leonor y sus compañeros comieron croquetas, tortilla, calamares y carnes a la brasa.
La princesa Leonor completa su formación como cualquier compañero de promoción
A la princesa también la vimos muy integrada en la Academia General Militar de Zaragoza, donde completó su formación como dama alférez cadete. Leonor cumplió su formación con la entrega de los Reales Despachos acompañada de sus padres y de su hermana. Sin embargo, en su paso por Marín por ahora lo ha hecho en solitario.
Al igual que en Zaragoza, Leonor vive en Marín su día a día con normalidad como cualquier otro de los compañeros con los que comparte formación. En Marín tiene una estricta rutina diaria que se inicia cada día a las 6,45 de la mañana. Dispone de 15 minutos para asearse y hacer su cama para después desayunar y pasar revista. A continuación, sigue con su formación académica con cinco horas lectivas por la mañana, parada para comer y tres horas lectivas por la tarde. A ello, se suma formación deportiva para asegurar el nivel físico adecuado. El día continúa con un acto militar, 'lectura de la orden', y la cena para después acostarse y descansar durante 8 horas que aseguren un descanso óptimo. Los fines de semana son más laxos pero también incluyen actividades académicas.








