El domingo 8 de septiembre ha sido un día ajetreado para la Familia Real. Por la mañana hemos podido ver a la infanta Cristina y el Rey Felipe VI acudir, esta vez sin la Reina Letizia, al entierro de los restos de su primo Juan Gómez-Acebo en el cementerio de San Isidro. A esta cita no ha acudido el rey emérito Juan Carlos, posiblemente por la irregularidad del terreno, que dificulta su desplazamiento con total comodidad. Sin embargo, unas horas más tarde llegaba el turno la hora de dar un solemne último adiós al recientemente fallecido y ese sí era un momento propicio para la asistencia de don Juan Carlos.

La familia Gómez-Acebo eligió la Catedral Castrense como el emplazamiento perfecto para reunir a todos los familiares y allegados de Juan en su despedida y hasta allí se han desplazado numerosos rostros conocidos, aunque toda la expectación estaba en la presencia de miembros de la Familia Real. Entre las asistencias más destacadas, se esperaban la de la infanta Cristina y, muy especialmente, las de los Reyes y los eméritos. Lo cierto es que se ha mantenido la incógnita casi hasta el final cuando, a falta de unos minutos del comienzo de la misa, hemos podido asistir a la llegada de los reyes eméritos.

quenn sofia from greece during funeral of juan gomez acebo in madrid on sunday, 8 september 2024
Jesus Briones


El rey emérito Juan Carlos se reencuentra con la reina Sofía en la misa funeral de su sobrino Juan Gómez-Acebo

Aunque en lo que se refiere a los miembros directos de la Familia Real los primeros en llegar fueron Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, esta vez sin la infanta Elena por encontrarse cumpliendo con su puesto en el Comité Olímpico Internacional en París, poco después fueron llegando los demás asistentes.

La reina emérita Sofía acudió a la Catedral Castrense en torno a las 20.15 de la tarde, en coche. Del vehículo también se bajaron su hija, la infanta Cristina, y tres de sus cuatro hijos, Pablo, Miguel e Irene Urdangarín, además de su prima Alexia de Grecia. La importancia de la presencia de doña Sofía era clave, ya que en los últimos meses se había convertido en uno de los principales apoyos de la familia Gómez-Acebo. Mientras en marzo tuvieron que lamentar el fallecimiento de Fernando, ahora vuelven a sentir el dolor de la pérdida, en esta ocasión de Juan, que murió el pasado 12 de agosto, y ella ha estado muy pendiente de todos ellos.

Todos ellos fueron recibidos por los hermanos Gómez-Acebo, dispuestos a agradecer su presencia a cada uno de los asistentes, por lo que se quedaron unos minutos en la entrada de la Catedral. Uno de los principales motivos era el cumplimiento del protocolo, ya que todavía quedaba la llegada del rey emérito, que se produjo apenas un poco después. Don Juan Carlos salió de un vehículo, acompañado y con su ya habitual bastón, y saludó cariñosamente a sus sobrinos. A continuación, la reina Sofía y él entraron juntos al templo, a falta de unos minutos de comenzar la misa funeral. Solo quedaban los Reyes Felipe VI y Letizia por llegar, que acudieron caminando justo a continuación.