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No hay muchas imágenes de Juan Carlos I con su cuñada, Irene de Grecia, que ha fallecido este 15 de enero en el palacio de la Zarzuela en Madrid. Pero por lo que dice de ella en sus memorias, se desprende que la relación entre el Emérito y la hermana de la reina Sofía era cordial. Lejos de las referencias que hace a su nuera, Letizia, con la que se muestra especialmente crítico por considerar que no contribuyo a la cohesión familiar, sobre Irene, Juan Carlos I la menciona en escenas muy familiares, de los veranos en Marivent junto a su hermana, a la Nochebuena en Zarzuela, pasando por momentos cotidianos como la hora del almuerzo. "Me reunía con mi mujer y su hermana para comer", relata el monarca en su libro, publicado el 3 de diciembre de 2025.
Irene de Grecia, que será enterrada en el país en el que nació, era la gran confidente de su hermana y compartió muchos momentos con Juan Carlos I: de las Nochebuenas en Zarzuela a los veranos en el Palacio de Marivent (Mallorca). En 'Reconciliación', el rey emérito retrata a su cuñada como un apoyo fundamental para su esposa y destaca su presencia constante y discreta en la intimidad de la Familia Real durante décadas.
La relación del monarca con Irene se remonta a los inicios de su relación con su mujer. "Sofía era una joven alegre y culta, de mi edad, hija y nieta de rey, educada en un internado en Salem, cerca del lago de Constanza. Llevaba una vida muy activa: estudiaba arqueología con su hermana Irene, ayudaba en un hospital pediátrico y navegaba con su hermano Constantino", cuenta Juan Carlos I. Años después, el 14 de mayo de 1962, tal y como recuerda el monarca, Irene formó parte de las damas de honor que "rodeaban a la novia" el día de su boda.
Irene de Grecia, presente en los momentos más importantes de la vida de Juan Carlos I
Uno de los datos más relevantes de las memorias es la confirmación de la larga estancia de la princesa Irene en España. Juan Carlos I señala que Irene "vive allí (en la Zarzuela) desde hace treinta y cinco años". El monarca también habla sobre momentos tan cotidianos, como el almuerzo, en los que se encontraba su cuñada: "A las dos de la tarde, me reunía con mi mujer y su hermana Irene para comer en el comedor de la Zarzuela".
Irene también era una más en las celebraciones familiares navideñas. Juan Carlos I recuerda las Nochebuenas en las que reunía a sus hermanas, hijos y sobrinos, destacando siempre la presencia de su mujer y su hermana, la princesa Irene, para la misa y la cena de Navidad. "En Nochebuena, reunía en la Zarzuela a mis hermanas, mis sobrinos, mis hijos, mi mujer y su hermana, la princesa Irene. Después, cada uno se iba por su lado a celebrar la Nochevieja con amigos o de viaje, pero al menos estábamos juntos para la misa y la cena de Navidad". Incluso, en la primera visita de Juan Carlos I a España en mayo de 2022 tras fijar su residencia en Abu Dabi, Irene estuvo presente en el almuerzo familiar en palacio. "Mi hija Elena; sus dos hijos, Victoria, de veintidós años, y Felipe, de veinticuatro; la hermana de mi mujer, la princesa Irene, que vive con ella, y Letizia y su hija Sofía, que regresaba del colegio, se reunieron con nosotros para comer", describe el monarca en sus memorias.
La discreción siempre ha sido la seña de identidad de Irene, algo a lo que Juan Carlos I también hace alusión en su libro. "Sofi sigue pasando allí todos los veranos, con la mayor discreción, con su hermana, la princesa Irene. Está muy apegada a los lugares que le recuerdan su infancia", comenta el monarca, consciente de que su cuñada fue, durante toda su vida, el apoyo incondicional y la confidente de la reina Sofía en la sombra del palacio.














