El 9 de julio de 1999, Londres se convirtió en el punto de encuentro de la realeza europea gracias a una boda. Alexia de Grecia, hija de Constantino y Ana María de Grecia y sobrina de la reina Sofía, contrajo matrimonio con el canario Carlos Morales y al enlace acudió la Familia Real al completo: los reyes Juan Carlos y Sofía, Felipe VI entonces Príncipe de Asturias, y las infantas Elena con su marido Jaime Marichalar y su hijo Felipe Juan Froilán y Cristina, embarazada de su primogénito Juan, que nació en septiembre de ese mismo año, con Iñaki Urdangarin. La catedral de Santa Sofía en la capital inglesa acogió el 'sí, quiero' por el rito ortodoxo de Alexia de Grecia y Carlos Morales, un joven canario licenciado en Arquitectura que había conocido a la hija de Constantino y Ana María en Barcelona, donde ambos residían practicando deporte. A la ceremonia acudieron tres reyes y nueve reinas, y destacó la presencia de la reina Isabel II o los reyes Carlos Gustavo y Silvia de Suecia con sus tres hijos. Para su boda, Alexia de Grecia lució un vestido de novia diseñado por Inge Sprawson, la modista favorita de su madre, de satén recto con un escote barco ligeramente en pico, manga larga, la espalda abotonada junto a un velo de encaje irlandés que había pertenecido a su bisabuela, la reina sueca Margarita de Connaught, y, como diadema nupcial, la tiara Jedive de Egipto que ya había llevado su madre y su tía la reina Margarita de Dinamarca.
Aunque está claro que, hace 27 años, Alexia de Grecia fue la protagonista de su gran día, hubo una invitada que acaparó casi tantos titulares como la novia y esa fue su prima: la infanta Elena. Y es que la entonces esposa de Jaime Marichalar, que acudió a la boda con su marido y su hijo mayor, Felipe Juan Froilán, que entonces estaba a una semana de cumplir un año, ya que había nacido el 17 de julio de 1998, escogió un estilismo que ha pasado a la historia por uno de sus complementos: la espectacular pamela de plumas con la que coronó su cabeza y su look.
La infanta Elena, en la boda de Alexia de Grecia en 1999
Si en otras bodas reales la infanta Elena ha escogido un estilismo que recuerda su pasión por España, en el enlace de su prima Alexia de Grecia optó por la elegancia clásica y atemporal de un traje de chaqueta: un dos piezas de falda y chaqueta en color blanco de tweed con un top lencero a juego que se podía entrever debajo de su chaqueta de manga francesa. Pero, sin lugar a dudas, fueron los complementos que escogió los que acapararon todos los titulares y los que los expertos en moda aún recuerdan 27 años después.
La infanta Elena escogió una gran pamela de plumas de Chanel, también en color blanco, con la que apenas podía ver y que le causó algún que otro inconveniente a la hora de posar para los fotógrafos y que se le viera la cara. Lo combinó con unos stilettos en color azul pastel con estampado de flores a juego con su bolso mini Lady Dior, guantes de color rosa y unas espectaculares joyas como un collar de perlas de dos vueltas a juego con su pulsera y un broche en forma de flor. El espectacular sombrero fue uno de los complementos más comentados de la boda de Alexia de Grecia y uno de los favoritos de doña Elena, ya que, cuatro años después, lo volvió a utilizar en otra boda: la de Segolene Frere en St. Emilion. Además, su pamela de plumas en un look de invitada a boda ha inspirado a otras 'royals' como Marie Chantall Miller que lució una muy parecida en el enlace de Felipe y Letizia en 2004.
A una de las personas a las que más gracia le hizo la pamela de su madre fue al pequeño Froilán, que, mientras estaba en brazos de su padre, esperando la salida de los recién casados, se puso a juguetear con las plumas del sombrero de doña Elena provocando las risas de todos los invitados. Este look que la infanta Elena escogió hace 27 años ha pasado a la historia como uno de los más icónicos de la hija mayor de los reyes Juan Carlos y Sofía a la altura del que su hermana, la infanta Cristina, lució en la boda de los reyes Felipe y Letizia en 2004.






















