El 15 de julio de 2007, la Familia Real celebró el bautizo de Sofía de Borbón. La segunda hija de los reyes Felipe VI y doña Letizia nació en Madrid el 29 de abril de ese mismo año y dos meses y medio después recibió las aguas bautismales en una ceremonia que se celebró en los jardines del palacio de La Zarzuela, residencia oficial de sus padres y sus abuelos, los reyes Juan Carlos y Sofía. El bautizo se celebró al aire libre, como ya sucedió dos años antes con el de su prima Irene Urdangarin, donde la infanta Cristina brilló con su look. Sofía, que pasó despierta buena parte de la ceremonia y en brazos de su madre, lució el faldón de cristianar familiar que ya habían llevado su hermana, su padre, su abuelo paterno, tías y primos. Antonio María Rouco Varela, cardenal arzobispo de Madrid, fue el encargado de oficiar la ceremonia acompañado, entre otros, por monseñor Serafín Sedano Gutiérrez, del servicio religioso de la Casa de Su Majestad el Rey. Eran las siete de la tarde cuando el coro de las hijas de Santa María del Corazón de Jesús de Galapagar inició la ceremonia con sus cánticos y la finalizó con una nana dedicada a Sofía. La hija pequeña de Felipe y Letizia fue bautizada con agua traída del Jordán en la pila bautismal de Santo Domingo de Guzmán en una ermita improvisada en los jardines. Pero, según cuentan las crónicas de aquella tarde, una de las grandes protagonistas del bautizo de Sofía fue su hermana, Leonor de Borbón.
Leonor de Borbón, que nació el 31 de octubre de 2005, tenía solo 20 meses cuando bautizaron a su hermana Sofía y, como cualquier niña de su edad, se dedicó a corretear por los jardines de Zarzuela durante la ceremonia. La Princesa de Asturias fue de aquí para allá ante la atenta mirada de sus padres y abuelos, que intentaban que la pequeña estuviera quieta, pero ella prefería ir de aquí para allá, provocando las sonrisas de los presentes, como la de monseñor Rouco Varela que podrás ver sobre estas líneas y fue captada por los fotógrafos.
El gesto de la reina Letizia hacia su hija Leonor para que no hiciera ruido en el bautizo de su hermana Sofía
Otra de las imágenes más icónicas que captaron los reporteros gráficos en el bautizo de Sofía de Borbón hace 19 años fue el gesto de doña Letizia con su primogénita. En un momento solemne de la ceremonia, Leonor se dirigió a su madre, que estaba sentada con su bebé en el regazo, y esta le hizo un gesto de silencio con la mano para indicarle que, en ese momento, no debía hacer ruido. Incluso, el rey Felipe VI decidió coger a su primogénita en brazos para que no fuera de aquí para allá, pero le costó conseguirlo.
Leonor de Borbón, que ya había hecho de las suyas durante la presentación ante los medios de su hermana Sofía, también protagonizó la sesión fotográfica que la Familia Real realizó con motivo del bautizo de la segunda hija de Felipe y Letizia. La Princesa de Asturias, como cualquier niña de su edad, quería jugar e ir de aquí para allá sin tener que posar para los fotógrafos. Empezó el posado fotográfico en brazos de su abuela Sofía, que llevaba un traje pantalón en color amarillo mantequilla ideal para invitadas a este tipo de eventos. La esposa del rey Juan Carlos intentaba hacerle carantoñas para tenerla entretenida, al igual que Jesús Ortiz, su abuelo materno.
Tras estar en brazos de su abuela paterna buena parte del posado fotográfico familiar, fue su padre, Felipe VI, quien cogió a Leonor en brazos para intentar calmarla mientras terminaban las fotografías oficiales. La Princesa de Asturias acabó el posado junto a su padre y con muchas ganas de jugar. La conexión entre padre e hija que se vio hace 19 años sigue vigente a día de hoy, como pudimos ver en el primer vueloque compartieron este mes de junio en Murcia.























