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Tras un intenso día en Edimburgo con muchos actos conmemorativos para homenajear a la difunta reina Isabel II, el rey Carlos III y Camila aterrizaban en la mañana del 13 de septiembre en Belfast, Irlanda del Norte, para seguir con su gira por territorio británico. Es la primera vez que la pareja pisa el lugar en calidad de reyes y ha sido una grata acogida la que han recibido por parte del pueblo irlandés. Los restos mortales de la monarca aún estaban en Escocia durante su visita pero, en esa misma noche, fueron trasladados a Londres donde se celebrará el funeral de Estado el próximo lunes 19 de septiembre.
La tarde parecía transcurrir con normalidad pero de nuevo el rey Carlos III se ha visto envuelto en un incidente. El nuevo rey ha protagonizado un nuevo enfado a la hora de firmar el libro de visitas del castillo de Hillsborough. La CBS recogía el momento en dónde el marido de Camila, reina consorte, se confunde con la fecha, pensaba que era 12 y no 13, y tiene que rectificar, y a continuación se mancha la mano con la tinta de la pluma, algo que le hace estallar y se muestra muy molesto: "¡No puedo soportar esta maldita cosa! Es un momento apestoso", decía bastante enfadado.
Antes del enfado, Carlos y Camila eran recibidos con muchísimo cariño por parte del ministro británico para Irlanda del Norte, Chris Heaton-Harris. Aunque ya le había mandado sus condolencias, ahora ha podido hablar con él en persona y darle el pésame. También han podido saludar a Fionnuala Jay-O’Boyle, que tiene el cargo de Lord Teniente de Belfast. Junto a los representantes del país, les acompañaban un grupo de niños que entregaban a Camila un ramo de flores y a Carlos III una caja de bombones.
Los reyes se dirigían hasta el castillo de Hillsborough y allí eran recibidos por una masa de gente muy contenta de tenerlos en la ciudad. Carlos y Camila se han dado un auténtico baño de masas y por este recibimiento tan caluroso se acercaban hasta ellos para saludarlos en persona. Después, los monarcas entraban en el castillo con una salva de 21 cañonazos. Los cantidad de flores, peluches y cartas que habían dejado los ciudadanos era inmensa y los reyes se han parado un momento para contemplar todo ese cariño.
Dentro del castillo de Hillsborough, los reyes Carlos III y Camila se reunían con Chris Heaton-Harris y otros diferentes líderes políticos. Tras esa corta visita, los reyes de Inglaterra volverán a viajar a Londres para encabezar la recepción del ataúd de la reina Isabel II.









