Este jueves 18 de abril ha sido el fin del viaje de los reyes Felipe y Letizia en Holanda. Han sido tres días intensos de actos en los que hasta hemos podido ver a doña Letizia muy incómoda por la enfermedad que padece en uno de sus pies teniendo que optar por saltarse el protocolo y hacer el besamanos sentada. Este jueves parece que había mejorado y sus homólogos holandeses, para despedir a nuestros reyes, organizaban una visita al Museo STRAAT de Ámsterdam para presenciar una exposición de diez muralistas españoles y holandeses. Una cita cultural perfecta en la que los monarcas han agradecido, profundamente, la solidaridad de sus tocayos.

En esta cita, que ha comenzado sobre las 19:30 de la tarde, la princesa Amalia de Holanda se ha llevado todo el protagonismo. Como es habitual, Letizia y Máxima han hecho gala de su buen gusto estilístico con unos outfits sofisticados, pero atrás no se ha quedado la joven heredera.

amalia de holanda
Gtres

Para despedir a don Felipe y doña Letizia, la princesa Amalia ha escogido un deslumbrante vestido satinado de color aguamarina. De largo midi, este vestido destaca por sus sutiles volantes en la parte baja de la falda. Para combatir el frío de Ámsterdam, la heredera ha utilizado una gabardina beige larga muy en tendencia tendencia. Para complementar el look, Amalia ha usado un bolso de mano dorado de la firma Marina Raphael, que combinaba a la perfección con sus finas sandalias de tacón de la misma tonalidad y unos pendientes de oro.

La reina Máxima de Holanda ha apostado por el 'estilo coquette' para despedir a sus homólogos españoles. La mujer de Guillermo de Holanda se ha enfundado en un vestido bicolor por debajo de las rodillas bajo la firma del diseñador holandés Jan Taminiau que ya llevó hace una década. Un diseño de mangas cortas con estampado damero en rosa perlado y verde botella impreso en la zona del escote y la falda.