El 9 de abril de 2005, la historia de la familia real británica cambió para siempre. El rey Carlos III, entonces príncipe de Gales, cumplía su sueño de casarse con Camila Parker-Bowles, hoy la reina Camila. Ella es su amor de juventud y a la que siempre consideró la mujer de su vida a pesar de su matrimonio con lady Di, madre de sus dos hijos, Guillermo y Harry. Hay que remontarse 56 años para conocer los inicios de su historia de amor. Se conocieron en 1970 porque compartían dos pasiones: los caballos y el polo, pero su relación, aunque muy apasionada, no era posible. Camila estaba enamorada de Andrew Parker-Bowles y 'utilizó' a Carlos para darle celos, consiguiendo su objetivo: en 1973 se casó con Andrew y el hijo de Isabel II se enteró por la prensa porque estaba de viaje. El príncipe de Gales quería seguir con Camila, pero ella le dijo que mejor olvidara su historia y se buscara otra mujer, y la elegida fue Diana Spencer. Se casaron el 29 de julio de 1981 y tuvieron dos hijos, Guillermo y Harry, pero su matrimonio no fue feliz porque Carlos no perdió el contacto con Camila, con la que seguía compartiendo planes y una relación clandestina que afectó mucho a lady Di.

Hasta que, en 1992, los príncipes de Gales decidieron tomar caminos separados y, dos años después, hicieron lo mismo Andrew y Camila, que también tuvieron dos hijos, Tom, cuyo padrino es Carlos, y Laura. Carlos y Camila podían, por fin, vivir su historia de amor. Sin embargo, el 31 de agosto de 1997, Diana falleció en un trágico accidente de tráfico en París. El hijo de Isabel II decide dar prioridad a sus hijos y vivir su romance con Camila en la sombra. Hasta que, en 1999, hacen su primera aparición pública como pareja saliendo del cumpleaños de una hermana de ella.

carlos y camila en su boda civil el 9 de abril de 2005
Agencias
la boda civil de carlos y camila el 9 de abril de 2005
Agencias

Aunque no tenían el favor de la opinión pública, según una encuesta realizada por Populus en 2004, solo el 32% de la población británica apoyaba que se casaran, Carlos y Camila estaban decididos a oficializar su historia de amor. Tras superar las reticencias de los hijos de él, anunciaron su boda. El primer problema surgió tras la elección de la fecha, ya que habían elegido el 8 de abril de 2005, pero el repentino fallecimiento del papa Juan Pablo II el 2 de abril, hizo que el príncipe de Gales tuviera que acudir a sus exequias y se retrasa el enlace un día, celebrándose finalmente el 9 de abril.

Camila sufrió un ataque de ansiedad antes de su boda con Carlos

A pesar de la felicidad que sentía, el 9 de abril de 2005 no fue un día sencillo para Camila. Esa misma semana había sufrido una sinusitis y llegó muy cansada a su gran día. Al parecer, horas antes de su boda civil, no podía levantarse de la cama y su íntima amiga, Lucía Santa Cruz, intentó animarla con una sopa de pollo. Incluso, presa de los nervios y ante las críticas que recibió desde que se había anunciado su compromiso el 10 de febrero de ese mismo año, sufrió un ataque de ansiedad.

la boda civil de carlos y camila el 9 de abril de 2005
Agencias
harry y guillermo con laura y tom parker bowles en la boda de carlos y camila
Georges DE KEERLE//Getty Images

Superados los nervios iniciales, Camila se recompuso, aunque no del todo porque, según cuentan las crónicas de entonces, se puso unos zapatos idénticos pero de diferente altura de tacón. La pareja se casó por lo civil en una ceremonia que duró solo 20 minutos en el ayuntamiento de Windsor y a la que acudieron sus familiares más cercanos, solo 28 personas, y en la que la reina Isabel II fue la gran ausente. La novia escogió un dos piezas en blanco roto compuesto por abrigo y vestido firmado por Robinson Valentine; pamela de Philip Treacy y zapatos, de Linda Bennett. Los anillos, que puedes ver en la foto superior, estaban hechos a mano por los anticuarios Warstki con oro de las minas galesas de San David. "Cuando subieron las escaleras, ambos estaban llorando. Y eso nos hizo estallar a todos, así que todos lloramos. Fue muy conmovedor", explicó años después una de las secretarias de Camila de la ceremonia.

la bendicion religiosa tras la boda de carlos y camila el 9 de abril de 2005
Agencias
la bendicion religiosa de carlos y camila el 9 de abril de 2005
Agencias

Tras su boda civil, Carlos y Camila se dirigieron al castillo de Windsor para recibir la bendición del arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, ya que la iglesia anglicana no permitía una boda religiosa porque ella era divorciada. Mientras sus invitados disfrutaban de un almuerzo, la novia se cambió de ropa y escogió otro modelo de Robinson Valentine compuesto por un abrigo largo bordado a mano y un vestido vaporoso de seda en azul porcelana, con tocado de Philip Treacy y un ramo de flores silvestres del jardín de Highgrove. En la ceremonia religiosa, a la que sí acudieron la reina Isabel II y su marido, el duque de Edimburgo, sonó música elegida por los novios y, tras la misa, protagonizaron varios posados familiares tanto a las puertas de la capilla como en los salones de Windsor. Tras la bendición religiosa, hubo otro ágape del que no han trascendido muchos detalles, pero en el que, al parecer, el recién casado hizo un polémico brindis, ya que habría terminado diciendo un "Abajo a la prensa".

la bodade carlos y camila el 9 de abril de 2005
Agencia
la boda de carlos y camila el 9 de abril de 2005
Agencias
los recien casados posan con sus respectivos hijos guillermo y harry y laura y tom
Agencias