El ex marido de Arantxa Sánchez Vicario presenta su demanda de divorcio en España

El ex marido de Arantxa Sánchez Vicario ha retirado la demanda de divorcio en Miami para presentarla en un juzgado de Esplugues de Llobregat, donde se ubicaba el último domicilio de la pareja en España. Ha sido admitida a trámite y sus abogados aseguran que habían pactado que, en caso de divorcio, no se reclamarían compensaciones.

Josep Santacana traslada su batalla judicial con Arantxa Sánchez Vicario a España. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Esplugues de Llobregat ha admitido a trámite la demanda de divorcio contencioso presentada por el empresario contra su esposa. Lo ha hecho en esta población catalana porque fue donde estaba ubicado el último domicilio de la pareja antes de trasladarse a Miami. Previamente, Santacana retiró la demanda de divorcio de los tribunales de Florida aunque no del procedimiento de menores que seguiría su curso allí. Confilegal ha tenido acceso a la demanda. “Este Juzgado, por ser el de la nacionalidad común de las partes, tiene competencia judicial internacional para el divorcio y para el régimen económico matrimonial y está en mejor posición para valorar todas las circunstancias que rodean este caso y aplicar los capítulos matrimoniales sujetos al derecho catalán y declarar su validez, dado que el entorno de la señora Sánchez los está poniendo en tela de juicio en su feroz campaña contra el honor del señor Santacana a través de la prensa”, argumentan los abogados de Josep en su demanda.

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En la misma demanda, los abogados de Santacana alegan que, en noviembre de 2008, la entonces pareja firmó unas capitulaciones matrimoniales en las que constaba que su matrimonio se basaba en el régimen de separación de bienes que impera en Cataluña. Según ellos, también se pactó que, en caso de divorcio, ambas partes renunciaban a sus derechos sobre pensión o compensación económica. Josep ha presentado toda la documentación a la que hacen referencia.

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Mientras que Arantxa, que sigue en Miami con sus hijos, pide a los juzgados de Florida que ignore los pactos matrimoniales firmados entre ambos, Josep Santacana argumenta que la pareja siempre tuvo su dinero por separado y que la deuda que Arantxa tiene con el Banco de Luxemburgo es solo suya. En la demanda de divorcio, el empresario afirma que su matrimonio se acabó hace dos años y, desde entonces, vivían en domicilios diferentes repartiéndose el cuidado de sus hijos aunque, en los últimos tiempos, habían aparecido desacuerdos entre las partes.

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